lunes, 29 de diciembre de 2008

ATENTADO A LA LIBERTAD CONTRA LOS CONCENTRADOS POR LA VIDA ANTE LA DATOR

Numerosos colectivos en defensa de la vida se concentraron este domingo ante centros abortistas de toda en España para defender el primer derecho humano y denunciar la nueva ley del aborto que busca el Gobierno. En Madrid, la Policía actuó de manera alarmante contra los concentrados.
REDACCIÓN HO.- En 2007 se practicaron en España, según el Ministerio de Sanidad, 112.138 abortos, esto es, uno cada cinco minutos. La mayoría de las mujeres, entre 19 y 25 años, se acogieron en mñas de un 90% al supuesto de riegos para la salud psíquica de la madre, un auténtico coladero que permite toda clase de fraude de ley y, de hecho, el aborto libre en España. Para denunciar este hecho y manifestar su firme oposición a la ley de plazos que sobre el aborto prepara el Gobierno, que apunta a permitir el aborto libre, numerosos colectivos en defensa de la vida humana se concentraron ayer ante centros abortistas de toda España.
Una de las concentraciones más numerosas fue la que se celebró ante la el centro abortista madrileño Dator, uno de los principales de España por número de abortos y de los más denunciados ante los tribunales.
Impunidad ante el aborto ilegal, persecución para quienes lo denuncian
Mientras las administraciones miran para otro lado ante las numerosas denuncias que se realizan sobre el fraude de ley que se comete en los centros abortistas, ayer fueron detenidas en la citada concentración ante la Dator dos personas, y ello simplemente por protestar pacíficamente ante un negocio abortista en Madrid y reclamar ayudas a las madres en dificultades, denunciando la hipocresía del aborto, se detiene a dos personas. Según el atestado policial, "se saltaron el cordón de seguridad" cuando "no tenían permiso para concentrarse". Lo cierto es que es más que dudoso que, aunque fuera una protesta pacífica, difícilmente se les hubiera concedido.
La protesta consistía en un cementerio simulado, con cruces blancas sobre fondo negro, y personas vestidas de blanco tiradas en el suelo representando a los niños abortados, a pocos metros de la clínica. En un momento dado los participantes se levantaron y acudieron a sentarse frente a la puerta del establecimiento. En un momento dado los agentes empezaron a empujarles y a golpear a los que estaban delante.
Así, algunos manifestantes fueron esposados y detenidos con inisutada brutalidad para ser conducidos a Comisaría. Además, una joven recibió una tremenda bofetada de los agentes de seguridad (ver foto), resultando con un labio partido, y otros fueron vejados en sus derechos, hasta el punto de que algunos policías trataron de impedir que los medios presentes en el acto grabasen su actuación y trataron de quitarles sus cámaras.
Con ello la policía antidisturbios ha vuelto a protagonizar, bajo el mando de la Delegada del Gobierno en Madrid, Soledad Mestre, un nuevo atentado a la libertad de expresión y manifestación, con una respuesta desproporcionada en un Estado que se dice de Derecho ante lo que es un derecho constitucional.
El director de Médicos por la Vida, Enrique Jaureguizar, asegura que la sentada que llevaron a cabo ante este centro abortista -que es el primero acreditado en España para la práctica del aborto legal de alto y bajo riesgo- buscaba exigir responsabilidades a los políticos, ya que "ninguno defiende la vida" ni "toma las medidas adecuadas en temas de educación sexual y ayudas a la mujer embarazada que lleven a evitar acciones abortistas". Jaureguizar denunció la "enorme libertad" que existe a la hora de abortar, porque tal y como recalcó, "puede llevarse a cabo sin excusa, sólo porque sí".
Por su parte, la portavoz de otra de las asociaciones, Esperanza Puente,que participó en la convocatoria, afirmó que desde su propia experiencia -ella misma abortó en la clínica Dator hace 13 años- las mujeres no están bien informadas sobre estas prácticas y que el "sentimiento de culpabilidad" que tiene la madre tras la interrupción del embarazo "es muy difícil de superar".
Publicamos a continuación el relato que realiza a HO uno de los participantes en la concentración pacífica de ayer ante la Dator:
Desde las 8 de la mañana un grupo de personas que defienden la cultura de la vida se concentró en frente de la Clínica Dator para testimoniar la crueldad del aborto, la falta de seriedad en el cumplimiento de la ley actual, y las estupendas alternativas existentes al aborto que se le presentan a la mujer –de las que no se informa en el negocio abortista-. En un clima simpático, sin ningún insulto y con nula violencia, el grupo de personas por la vida –la mayoría jóvenes- pasaron, a las 10, a sentarse en la cera de la Dator, sin impedir la entrada. La policía avisó de que no tenían permiso para estar sentados ahí. No se hizo caso y se permaneció, haciendo suaves avances que nos acercaban a la Clínica. Pasadas las once, la policía perdió la paciencia: un chico de dieciséis años fue fuertemente golpeado por un policía en la cara, que comenzó a sangrar. A una chica le desgarraron el abrigo. Otra muchacha fue zarandeada y detenida con una especie de cuerdas en la mano. El Doctor Poveda fue golpeado, tirado al suelo y esposado. Conviene destacar que nadie de la concentración por la vida emitió ningún insulto ni ofreció ninguna resistencia. Jesús Poveda se comportaba al más puro estilo Gandhi. También resultó contusionada Esperanza Puente, Presidenta de Red Madre.
Por la tarde me acerqué a la comisaría de Tetuán donde un buen grupo de amigos esperaba lo que sucedía con los detenidos, Silvia, una chica valiente y Jesús. La policía les había acusado no de falta sino de delito –algo bastante más grave- por resistirse a la autoridad. Finalmente salieron Silvia y posteriormente Jesús, ambos con paz y buen humor. Posteriormente me enteré que el Doctor Poveda se había quedado toda la noche anterior haciendo una vela al Santísimo por la vida en la iglesia de San Germán. Nos hicimos unas fotos en un ambiente festivo propio del día de la Sagrada Familia.
El juicio se celebrará próximamente. El Doctor Poveda no quiso interponer denuncia contra los policías por el trato recibido. Me pregunto: ¿No es más ilegal la eliminación impune de miles de nonatos en clínicas donde psiquiatras del propio centro clínico expenden consentimientos arbitrarios? ¿Por qué la policía y el Estado no ha comprobado a lo largo de estos años la legalidad del homicidio prenatal de más de un millón de vidas humanas, salvo en las esperpénticas clínicas del Dr. Morín? Sinceramente creo que aplicar la ley violentamente y con rigor contra un grupo de jóvenes pacíficos y desatender la legalidad en motivos penales donde se juegan homicidios me parece colar mosquitos y tragarse camellos.
Carta abierta de Jesús Poveda
Precisamente el doctor Jesús Poveda, al que hace mención el anterior relato, narraba en una carta abierta el 7 de febrero de 2007 una experiencia similar, y sus palabras de entonces siguen estando, tristemente, de plena actualidad: El policía de la Unidad de Intervención que me detuvo me pidió perdón por haberme detenido, ya que no encontraba mucho sentido a la detención, pero tenía que cumplir órdenes; el policía de la Comisaría que me puso las esposas para conducirme al médico para el reconocimiento, me tapó las esposas con un pañuelo, porque hay que cumplir la ley pero no quería ver lo que estaba haciendo: "esposar a un médico por sentarse en la acera y expresar su disconformidad con la aplicación de una ley que no se merece esto", dijo. "A los que hay que arrestar, esposar y juzgar es a los que trabajan en ese negocio de vidas humanas que es la Dator", añadió a los policías el médico que me reconoció.
Una carta que acaba con la siguiente reflexión: Si no aportamos soluciones formamos parte del problema: es la apabullante pasividad que reina el mayor cómplice del aborto. Si no es ahora, ¿cuándo? Si no eres TÚ, ¿quién? Quizá no puedas venir porque cuidas a tus pequeños o a tus mayores. Entonces acuérdate de nosotros para que no pase nada. Para que no pase nada si nos meten en el calabozo; para que no pase nada con los policías que nos detengan; para que no pase nada con los jueces que nos juzguen; para que no pase nada en las cuentas bancarias de los abortistas ese día y se queden como están; para que no pase nunca más nada que termine con la vida de los que vienen a nacer. Para que no pase nada con las madres que esperan un hijo. Para que no pase nada. Nada de nada. Nada.

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