Mostrando entradas con la etiqueta Esterilización. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Esterilización. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de febrero de 2009

EL SUEÑO EUGENÉSICO NAZI EN NUESTROS DÍAS

¿Qué tienen en común el programa de esterilización y eutanasia Aktion T4 y las nuevas técnicas genéticas como el diagnóstico prenatal o los ‘bebés a la carta’?
Dos noticias publicadas a mediados de enero pasado vienen a recordar la obsesión de esta sociedad por lo ‘normal’, o mejor dicho por lo ‘perfecto’. Se trata de los avances en diagnóstico prenatal generalizado, para evitar a toda costa cualquier nacimiento con discapacidad; y la selección genética o ‘bebés a la carta’, que pueden acabar creando dos bloques de ciudadanos: los que pueden costearse esa selección y los que no.

Salvando las distancias del tiempo y las técnicas empleadas, ambos avances tienen preocupantes cosas en común con el programa nazi de esterilización y eutanasia Aktion T4, que tenía como objetivo principal una mejora de la raza.

¿Se podría considerar que los nuevos avances en genética buscan objetivos similares o los que pretendía el nazismo? ¿Estamos ante la posibilidad de la realización del sueño nazi en nuestros días?

Aktion T4: contra la ‘vida indigna de ser vivida’

Del programa eugenésico nazi Aktion T4 no se ha hablado demasiado, quizás por tratarse de un escalofriante sistema de selección para determinar quién tenía derecho a vivir, y quien no, de entre los ciudadanos más vulnerables.

¿De dónde surge el nombre de estos planes? Pues de los cuarteles generales de la organización que los llevaba a cabo, situados en Berlín, en la Tiergartenstrasse 4 (calle del Jardín Zoológico, número 4).

Su aplicación para eliminar a personas señaladas como enfermos incurables, niños con taras hereditarias, delincuentes, enfermos mentales, discapacitados físicos, pedófilos, homosexuales y, en general, adultos o ancianos considerados ‘improductivos’, fue llevada a cabo bajo la responsabilidad principal de los médicos.

La Aktion T4 se materializaba en dos vías de actuación: la eutanasia, practicada sobre personas con esa tipología, y la esterilización masiva, para que no hubiera descendencia con lo que los médicos consideraban taras que hacían infelices a las personas. Y estamos hablando de pacientes alemanes.

Cada una de esas personas era considerada y presentada por los médicos como una ‘vida indigna de ser vivida’ (Lebensunwertes Leben) y se calcula que fueron asesinadas sistemáticamente ‘por compasión’ entre 200.000 y 275.000 personas, mientras que los programas de esterilización masiva alcanzaron a más de 400.000 personas; siempre, en todos los casos, contra su voluntad o sin el consentimiento del paciente.

Las raíces, eugenesia internacional

Pero, cuando se habla de Aktion T4 no se habla exclusivamente del período en que los nazis pusieron en marcha su ‘solución final’, durante la guerra, sino que se trata de un proyecto con raíces anteriores a ese tiempo.

Viene de la doctrina eugenésica internacional de organizaciones a favor de la esterilización masiva, aplicada a gente señalada como enfermos hereditarios y establecida en países como Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Suecia, Noruega, Francia, Finlandia, Dinamarca, Estonia, Islandia o Suiza.

De hecho, democracias impecables hicieron barbaridades eugenésicas en nombre de la ciencia durante la primera mitad del siglo XX. Ya en 1931 el Papa Pío XI condenó las esterilizaciones y leyes eugenésicas de países como Dinamarca, Suecia o Noruega.

El salto a nuestros días

Llegados a este punto, cabe preguntarse: ¿cuáles son las conexiones de este plan exterminador con los avances genéticos actuales?

Nos referimos concretamente al diagnóstico prenatal, una técnica cada vez más utilizada en España, entre otros países, para evitar que nazcan niños con carencias genéticas. Cuando aparece la mínima señal adversa, el embarazo suele acabar en un aborto.

No son pocos los que se preguntan si con estas técnicas no se está recurriendo a una ‘caza’ y destrucción de los discapacitados, porque el examen prenatal habitual afecta a valores relacionados con el respeto hacia la vida humana, el respeto hacia la vida de esas personas discapacitadas.

El diagnóstico prenatal generalizado eliminaría a grupos enteros de personas, como las afectadas por el síndrome de Down, las que presentan cuadros de enfermedad mental por vínculos genéticos, como el trastorno bipolar, o los sordos.

Asimismo, la noticia de que, a primeros de enero, nació una niña en Londres sin el gen del cáncer de mama gracias a que el embrión fue seleccionado genéticamente para reducir el riesgo de padecer un futuro tumor, plantea cuestiones éticas, pero también de desigualdad social.

Además de que en el proceso se destruyen embriones, hay que tener en cuenta que sólo podrán optar a este tipo de selección de ‘bebés a la carta’ aquellos que dispongan de medios económicos suficientes para pagárselo. O sea, mientras se desmantelan cada vez más los servicios básicos de sanidad o el sistema de pensiones, al mismo tiempo se apunta hacia una selección genética para los que puedan costeársela.

De esta manera, se crearán dos bloques de ciudadanos: los hijos seleccionados y privilegiados genéticamente y los hijos de una masa de población que no tendrá medios para acceder a esa selección.

Las diferencias con la Aktion T4

Los nazis, a diferencia de los tiempos actuales, no utilizaban la genética, sino que recurrían a la eutanasia pura y dura y a la esterilización. Los médicos estaban de acuerdo y, en conjunto, se ejercía una presión sobre la sociedad que acababa por surtir el efecto deseado.

El argumento principal es que esas personas eran una carga para la familia, para la sociedad y para ellos mismos, infelices, con una vida no digna de ser vivida. Es lo que se llamaba la Volksgemeinschaft, el beneficio de la comunidad en general.

Ahora, en cambio, lo que ha cambiado fundamentalmente son las técnicas empleadas, que lejos de tener una apariencia cruenta se basan en el diagnóstico prenatal, en los bebés a la carta y en la idea de la eutanasia como modo de alcanzar una muerte digna.

Sólo cambia el aspecto técnico y el hecho de que no se impone contra la voluntad del afectado, sino que sólo lo hacen quienes quieren hacerlo. Tampoco se practica, en teoría, sin el consentimiento del paciente.

Así pues, ya no se recurre a la esterilización, sino al diagnóstico precoz, donde el médico está obligado a participar. Y se practica el aborto eugenésico ante el mínimo defecto a considerar por parte de quien se somete a las pruebas.

Como ocurría entonces, también se ejerce una gran presión social para que estas prácticas se consideren, no sólo normales, sino recomendables.

En cuanto a la eutanasia, la presión social se ve reflejada en el hecho de que cada vez se fomenta más entre las sociedades occidentales la idea de que, ante una vida no digna de ser vivida, y sin que se ofrezcan al paciente alternativas para que eso no sea así, es mejor recurrir a la solución de una ‘muerte digna’.

Cabe recordar que, sin ir más lejos, en marzo de 2006 un ministro italiano comparaba la eutanasia de la ley holandesa con el nazismo. Carlo Giovanardi, titular de Relaciones con el Parlamento, se refería al programa nazi de eutanasia infantil Aktion T4.

“La legislación nazi y las ideas de Hitler están resurgiendo en Europa, por ejemplo en Holanda, a través de la eutanasia y el debate sobre cómo se puede matar a los niños afectados por patologías”, dijo Giovanardi.

Por otra parte, mientras con el programa Aktion T4 uno de los argumentos era el sentido patriótico nacional, “es bueno para el país”, ahora se utiliza el ‘buenismo’, el hacerles sentir que son una carga y que es mejor acabar con esa situación.
ForumLibertas.com
Foto: La Tiergartenstrasse 4, donde médicos nazis Karl Brandt, director del programa de eutanasia, decidían en 1942 que vidas eran dignas de ser vividas

lunes, 5 de enero de 2009

PERÚ: INVESTIGAN ESTERILIZACIONES COMPULSIVAS DE INDÍGENAS

A principios de diciembre pasado, recomenzaron en Perú las investigaciones sobre la esterilización forzada de miles de mujeres, en su mayoría indígenas, durante el gobierno de Alberto Fujimori (1990-2000), (vid. NG 135 y sus ref, 521, 522, 585, 586, 704).
Fujimori impuso como política de Estado el Programa de Planificación Familiar, por el cual se esterilizó compulsivamente a campesinas analfabetas que sólo sabían expresarse en la lengua indígena quechua. Fueron cómplices del programa la ONU, a través del Fondo para la Población de Naciones Unidas y la Agencia para el Desarrollo de los Estados Unidos (USAID).
Los médicos tenían por obligación esterilizar a cuatro mujeres por mes. La práctica mutilante se efectuó no sólo en mujeres que habían tenido hijos, sino en aquellas que nunca habían gestado. El número de las víctimas oscilan según las distintas fuentes entre 250.000 a 350.000. Como consecuencia de las esterilizaciones compulsivas varias mujeres murieron.
Según fuentes de la prensa peruana, el ex presidente Alberto Fujimori no podría ser nuevamente sometido a proceso por este caso, puesto que la Fiscalía de la Nación archivó en el año 2003 la investigación iniciada en su contra.
La investigación actual corre a cargo del nuevo titular de la Fiscalía Provincial Especializada en Violación a los Derechos Humanos, Jaime Schwartz Azpur.
Esperamos que, como resultado de esta investigación, no sólo se castigue a los cómplices locales sino que quede muy clara la complicidad internacional, como aparece en el Informe final del parlamento peruano sobre la aplicación de la anticoncepción quirúrgica voluntaria (AQV) en los años 1990-2000. Junio 2002. FIN, 04-01-09
_______________________________
NOTICIAS GLOBALES

viernes, 15 de agosto de 2008

BRASIL: SOSPECHAN QUE VACUNAS ANTI-RUBEOLA SEAN ESTERILIZANTES

Las personas provida del Brasil están profundamente preocupadas de que las vacunas contra la Rubéola, de la campaña iniciada el pasado 2 de agosto del 2008, tengan un componente anti-embarazo, en este caso la hormona gonadotrofina coriónica humana (HCG, por sus siglas en inglés). La sospecha ha sido motivada por las siguientes razones:

-- A principios de la década de los 90, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estuvo supervisando campañas de "vacunas contra el tétano" en varios países, entre ellos las Filipinas. Más de 3,4 millones de mujeres fueron vacunadas contra el tétano en esa nación. Sin embargo, se encontró la HCG-Beta en muestras de estas "vacunas", la cual tiene el potencial de provocar un efecto abortivo permanentemente a estas mujeres. VHI tiene un informe totalmente documentado sobre el papel que desempeñaron la OMS y otros organismos de la ONU en la producción de este tipo de vacunas anti-embarazo [1].

-- En el 2006, hubo una campaña similar a la actual de Brasil en Argentina. Se descubrió la presencia de la HCG en varias muestras de las vacunas utilizadas contra la Rubéola en ese país [2]. La sospecha que causó la investigación fue causada por el hecho de que había muy pocos casos de esta enfermedad en Argentina, que no ameritaban una campaña a gran escala.

-- En el caso de Brasil, se repite el patrón argentino. En el 2007, sólo se reportaron 17 casos en los que hubo defectos congénitos en el gigante sudamericano, un país de 180 millones de habitantes. En Inglaterra, por ejemplo, una nación con una población mucho más pequeña que la de Brasil, también se han reportado unos 30 casos por año de Rubéola por año en los que también hubo defectos congénitos. Sin embargo, en ese país europeo no se ha llevado a cabo ninguna campaña a nivel nacional [3].

-- La campaña de Brasil es obligatoria, aún para las personas que ya se han vacunado contra esta enfermedad [4]. Ello es simplemente insólito y fuente de sospecha y preocupación.

-- El Ministro de Salud de Brasil, José Gomez Temporão, es muy abortista y partidario del control de población. Durante años ha luchado para legalizar el aborto [3].

-- La edad de las personas que serán vacunadas será entre 12 y 49 años para las mujeres (edad reproductiva), y entre 12 y 39 años para los hombres. Las edades para las mujeres son las mismas que las que recibieron las vacunas en Nicaragua, donde incluyeron una hormona que esteriliza la mujer que la recibe, y similar a la edad de las que recibieron de otra hormona esterilizadora en Las Filipinas, la cual fue entre 12 y 49 años [3].

Todo gobierno que se precie de ser democrático tiene el grave deber de ser transparente ante sus ciudadanos. En este caso, esa transparencia se traduce en permitir que haya una comprobación, sin trampeo ni penalidad alguna, de que las vacunas no contienen ningún fármaco esterilizante ni abortivo. De lo contrario se estaría violando el derecho a la vida, a su transmisión, a la transparencia propia de un estado de derecho y al derecho a la salud de las mujeres, quienes serían las más afectadas por estos componentes que resultan dañinos. No en balde en una de las reuniones que la OMS realizó en 1992 sobre este tema, hubo protestas por parte de grupos feministas que abogaban por la salud femenina [1].

Notas:
[1]. Informe sobre la experimentación con las vacunas "anti-embarazo" y el rol de la Organización Mundial de la Salud en dicha experimentación, Vida Humana Internacional, 1993.
[2]. Determinación de gonadotrofina coriónica humana, El Informe: Universidad de Buenos Aires, Facultad de Farmacia y Bioquímica, Departamento de Bioquímica Clínica, Director Docente: Prof. Dr. Gustavo Negri, Directora Asistencia: Prof. Emérita Dra. Regina Wikinski, Área: Endocrinología, Jefe: Prof. Dr. Alberto del Río, , Nota Nº 216 / CNCCB, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina, 11 de octubre del 2006. Información enviada por cortesía de Matthew Hoffman, corresponsal para América Latina de la prestigiosa agencia informativa provida LifeSiteNews.com.
[3]. Información enviada por Matthew Hoffman (véase la nota anterior), 13 de agosto del 2008. Véanse: http://portal.saude.gov.br/portal/arquivos/pdf/nota_rubeola140708..pdf; http://www.patient.co.uk/showdoc/40024887/ y http://www.informesergipe.com.br/pagina.php?sec=10&&rec=22497.
[4]. Julio Severo, “O que está por tras da campanha “Brasil Livre da rubéola”?, 12 de agosto del 2008.

miércoles, 14 de mayo de 2008

OBEDIENCIA DEBIDA AL EJECUTIVO NACIONAL

Las feministas se enojaron porque los obispos de la provincia de Buenos Aires no quieren promover las esterilizaciones quirúrgicas en los colegios. El Arzobispo de La Plata le responde al feminismo.“¡Habría que instruir a nuestros niños sobre la feliz posibilidad de renunciar a ser padres y madres de futuras generaciones argentinas!”.
La Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires suspendió el tratamiento sobre tablas del proyecto de la kirchnerista Laura Berardo que obligaría a los colegios –públicos y privados- de la provincia, a promover las esterilizaciones quirúrgicas, como parte de una “educación sexual integral” (Vid Notivida 504).
En una reunión con el gobernador Scioli, un obispo manifestó “su preocupación porque en un cable de noticias leyó que existía un proyecto de ley para promover la esterilización quirúrgica. El gobernador pidió que se hicieran las averiguaciones correspondientes en la Legislatura y fue retirado" (La Nación 18/04/08).
A raíz de esto las diputadas oficialistas Laura Berardo, Marta Medici, Sandra Cruz y Liliana Di Leo, realizaron una radio abierta en las escalinatas de la Legislatura bonaerense y entregaron una declaración al Jefe de Gabinete, Alberto Pérez, y al Presidente de la Cámara de Diputados, Horacio González, expresando su “preocupación ante una eventual intromisión de parte de las autoridades de la Iglesia Católica de la Provincia de Buenos Aires”.
La declaración fue suscripta, entre otros, por las activistas feministas “Checha” Merchán (diputada nacional por Córdoba), Diana Maffía (diputada porteña) y Graciela Rosso, (ex viceministra de Salud de Ginés González García y actual intendente de Luján); por funcionarios del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación; por representantes del grupo apóstata Católicas por el Derecho a Decidir y de la Asociación de Meretrices.
Las críticas feministas a la Iglesia Católica, reflejadas por numerosos medios de prensa, fueron respondidas hoy por el Arzobispo de La Plata, Mons. Héctor Aguer, que, entre otras cosas, puntualizó:
Educación sexual
“No nos oponemos, sin más, a la educación sexual escolar. Nos oponemos a la transmisión en la escuela de una noción de la sexualidad humana que elude toda referencia fundante a la naturaleza de la persona y de sus actos y que se agota en información parcializada y en la recomendación de la sospechosa seguridad que brindan anticonceptivos y condones”.
El proyecto de Berardo
“Merece un reproche ético gravísimo, ya que promueve una mutilación contraria al bien integral de la persona: la pérdida de la capacidad de engendrar o concebir”.
Inclinación totalitaria
“Un grupo de diputadas del oficialismo ha expresado su preocupación por la ‘eventual intromisión’ de las autoridades eclesiásticas en funciones que son de competencia exclusiva de los poderes del Estado. Llama la atención esta inclinación totalitaria de las legisladoras, ya que no sólo los obispos, sino cualquier ciudadano y en el caso comentado los padres de familia, tienen el derecho y el deber de peticionar y de emprender toda gestión legítima para procurar que las leyes que se dicten no contradigan el orden moral”.
La “independencia” de los poderes
“Se ha dicho también que una gestión de esta índole ‘pone en duda la independencia’ del Poder Legislativo. Con todo respeto: lo que eventualmente pone en duda la independencia de los legisladores es su obediencia debida al Ejecutivo Nacional”.
A continuación el texto completo del Comunicado de Mons. Aguer:
Educación sexual: sí, pero ¿cuál?
Corre la voz, frecuentemente, de que la Iglesia está en contra de la educación sexual. Falso. En cierto modo la ha impartido desde siempre al exponer en su predicación, ejercida de diversas formas, la ley de Dios; dos de los diez mandamientos se refieren a ese ámbito de la conducta humana. Pero más recientemente lo ha hecho de manera explícita y en todos los niveles de su magisterio y de su acción pastoral. La Conferencia Episcopal Argentina publicó un plan general de enseñanza y cartillas de estudio y trabajo de Educación para el Amor y en la arquidiócesis de La Plata tenemos en vigencia desde hace varios años nuestro propio plan y textos escolares indicados para todos los cursos. Nos empeñamos también en la preparación de directivos y docentes para aplicar el programa. Tenemos una fuente cercana de inspiración en las numerosas intervenciones de Juan Pablo II y de la Santa Sede; aquel inolvidable pontífice dedicó una serie amplísima de catequesis semanales a desarrollar una teología del cuerpo, de la sexualidad y del amor conyugal.
El título de la asignatura Educación Sexual podría traducirse, en un lenguaje inequívocamente humanista: educación para el amor, la castidad, el matrimonio y la familia. Así se vería con claridad que se ocupa de una dimensión esencial de la vida humana, en la que se pone en juego la orientación ética y religiosa de la existencia, la felicidad y la salvación. Entiéndase bien, entonces: no nos oponemos, sin más, a la educación sexual escolar. Nos oponemos a la transmisión en la escuela de una noción de la sexualidad humana que elude toda referencia fundante a la naturaleza de la persona y de sus actos y que se agota en información parcializada y en la recomendación de la sospechosa seguridad que brindan anticonceptivos y condones. Esta instrucción incompleta, y a la vez explícita, no toma en cuenta la dimensión afectiva y relacional, la necesidad de la autodisciplina y del respeto a valores objetivos; tal enfoque conlleva el riesgo de estimular en los adolescentes el acceso prematuro e irresponsable a la experiencia sexual. Los fundamentos de esta versión reduccionista de la educación se encuentran en la ideología de género, en la sociología constructivista y en las ideas de Michel Foucault, según el cual la sexualidad habría sido confiscada por la familia conyugal para absorberla en la seriedad de la función reproductiva. El propósito implícito es, entonces, liberar a los adolescentes argentinos de ese “estereotipo cultural”. Con estas orientaciones sólo puede temerse la destrucción de la familia y la consiguiente ruina de la sociedad.
En las últimas semanas ha cobrado notoriedad un proyecto legislativo que propone difundir en las escuelas bonaerenses la esterilización quirúrgica. La iniciativa estaría ordenada a tutelar los derechos a una “educación sexual integral”. En su momento publiqué en “El Día” una crítica de la ley que garantiza el “derecho” a recurrir gratuitamente a esa práctica. La norma merece un reproche ético gravísimo, ya que promueve una mutilación contraria al bien integral de la persona: la pérdida de la capacidad de engendrar o concebir. Implica también un rebrote malthusiano que responde a la ideología de la seguridad demográfica –análoga a la de la seguridad nacional- que fue expuesta en el célebre Informe Kissinger de 1974: se debe impedir el crecimiento de la población de los países pobres porque constituye un peligro potencial para los denominados “centrales”. ¡Ahora habría que instruir a nuestros niños sobre la feliz posibilidad de renunciar a ser padres y madres de futuras generaciones argentinas! ¿Se piensa acaso que el territorio nacional ya está colmado y que carecemos de reservas alimentarias?
Un grupo de diputadas del oficialismo ha expresado su preocupación por la “eventual intromisión” de las autoridades eclesiásticas en funciones que son de competencia exclusiva de los poderes del Estado. Llama la atención esta inclinación totalitaria de las legisladoras, ya que no sólo los obispos, sino cualquier ciudadano y en el caso comentado los padres de familia, tienen el derecho y el deber de peticionar y de emprender toda gestión legítima para procurar que las leyes que se dicten no contradigan el orden moral. Se ha dicho también que una gestión de esta índole “pone en duda la independencia” del Poder Legislativo. Con todo respeto: lo que eventualmente pone en duda la independencia de los legisladores es su obediencia debida al Ejecutivo Nacional.
Tampoco se puede considerar un avance la promoción de ese presunto derecho a mutilarse. Habremos avanzado cuando se logre superar la crónica pobreza en que ha caído gran parte de nuestra población, cuando haya oportunidad abundante de trabajo genuino, cuando el Estado pueda asegurar efectivamente la vida y los bienes de los ciudadanos, cuando las familias argentinas puedan criar y educar con dignidad una prole numerosas, cuando por fin se haga realidad una justicia demasiado largamente esperada. Y los legisladores pueden hacer mucho para alcanzar estas metas.
+ Héctor Aguer
Arzobispo de La Plata
____________________________________
NOTIVIDA, Año VIII, nº 510, 13 de mayo de 2008
Editores: P. Juan C. Sanahuja y Mónica del Río

miércoles, 16 de abril de 2008

SE OBLIGARÍAN A LOS COLEGIOS A PROMOVER LA ESTERILIZACIÓN QUIRÚRGICA

La Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires tiene previsto tratar -sobre tablas- el miércoles 16 de abril un proyecto de la oficialista Laura Berardo que tiene por objeto promover las ligaduras de trompas y vasectomías, garantizadas por la Ley Nacional 26.130.
Parece que no le alcanza al kirchnerismo con haber duplicado la demanda de esterilizaciones quirúrgicas tras la sanción de la ley (El Día, La Plata 3/02/2008).
La difusión de las esterilizaciones quirúrgicas se tendría que hacer –al menos una vez al año- en los centros de salud y los colegios –públicos o privados- de la provincia de Buenos Aires, “mediante afiches, folletos, charlas educativas y cualquier otra acción que la Autoridad de Aplicación considere menester”.
Para rechazar el proyecto ingrese en:
http://www.notivida.com.ar/emails/Alerta_Ligaduras_Prov-BsAs.html
Creciente totalitarismo
Destaquemos, una vez más, que la de “contracepción quirúrgica” es una ley inicua, porque la ley natural exige la preservación de la integridad física. No obstante, la ley vigente obliga a todos los centros de salud, al margen de su confesionalidad o ideario, a esterilizar gratuita y definitivamente a quien lo solicite. Las obras sociales nacionales y empresas de medicina prepaga tienen obligación de cubrir totalmente el 100% de las intervenciones (Resolución N°755/06 del Ministerio de Salud).
El Frente para la Victoria quiere ahora alentar la demanda. En el proyecto (exp. D-893/07-08) Berardo afirma que los sectores sociales con escasos recursos y falta de educación, no utilizan métodos anticonceptivos, lo que conlleva a un aumento en el índice de “embarazos no deseados” y abortos “ilegales”. La solución que les ofrece la legisladora kirchnerista no es mejorar sus condiciones de vida, sino castrarlos. FIN
______________________________________
NOTIVIDA, Año VIII, nº 504, 15 de abril de 2008
Editores: P. Juan C. Sanahuja y Mónica del Río