Mostrando entradas con la etiqueta Monseñor Mirás. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Monseñor Mirás. Mostrar todas las entradas

sábado, 8 de septiembre de 2007

Se necesita una real preocupación por lo secular

Se necesita una real preocupación por lo secular

Durante la conferencia Monseñor Mirás resaltó el papel de los laicos en la transformación de la sociedad y en la cristianización del mundo. Recalcó la importancia del papel del cristiano comprometido en medio de las realidades temporales, llamado por su vocación a ser “levadura que fermente la masa”.

“Faltan líderes católicos fuertes. Muy cerca de principio del siglo pasado teníamos en la Argentina una serie de líderes católicos fuertísimos en todo orden. En el orden la política, en la educación, en el conocimiento, en la economía, en el derecho. Y sus palabras pesaban, pesaban mucho. Hoy tenemos que tener políticos buenos que piensen bien, educadores que piensen bien, economistas que piensen bien, y digo esto de todas las profesiones y de todos lo movimientos que se puedan dar en la sociedad. ¿Y quién tiene el trabajo de hacer esto? La misión sobre el mundo le corresponde al laico, cada uno según su propia capacidad, sus propios carismas, virtudes y dones, en el entorno en el que está. Evangelizar es alcanzar todo aquello en lo que el hombre vive. Crear el espacio en el cual se pueda vivir el Evangelio es una tarea del laico”, expresó Mirás con un tono de voz persuasivo y decidido.

Más adelante el carismático representante religioso impulsó a los jóvenes a trabajar por un anuncio inequívoco y claro de la verdad, a no “contemporanizar con el error sin dejar de amar al errante e incluso al que promueve la mentira”. Explicó que el camino común para generar el diálogo con el mundo contemporáneo es el de la ley natural.

Citando a Pablo VI Mirás resumió el cometido del laico diciendo: “Tenemos que llegar a las estructuras sociales a los criterios de juicio, a los valores determinantes, a los centros de interés, a las líneas de pensamiento y a las fuentes de inspiración”

Finalmente exhortó a los jóvenes a ser valientes y a perder el miedo al compromiso: “Cuando hablamos de responsabilidad no estamos hablando de una carga. La responsabilidad es una condición de la propia dignidad, tenemos que ser responsables de aquello que creemos y de aquello que queremos”

Palabras de Monseñor Mirás

Se necesitan líderes católicos

En el marco de una conferencia organizada por la ONG Dar Vida, el Obispo Emérito Monseñor Mirás instó a los católicos laicos a comprometerse con las realidades temporales, asumiendo el desafío de mostrar la Verdad en medio de una cultura relativista. Animó a los jóvenes presentes a no “contemporanizar” con el error. También les remarcó la necesidad de amar al errante e incluso al que está en la mentira y la promueve.

Refiriéndose a la cultura contemporánea Monseñor Mirás -en el marco de la conferencia organizada por la ONG Dar Vida- les dijo a los jóvenes presentes: “Hoy se ve como en el orden práctico cada uno crea su propia ley, entonces cada uno hace lo que quiere en el orden moral. De esta forma toda parece estar bien. Si alguien piensa que no se puede matar, entonces estará en contra del aborto; si otro piensa que sí se puede matar, el aborto no le preocupará. Esto es un relativismo absoluto, es como afirmar que no hay una ética objetiva. Si todos los seres humanos somos iguales, la ley moral fundamental tiene que ser idéntica necesariamente”.

Después de animar a los chicos a vencer y combatir la carencia de fundamentos sólidos, denunció: “Este relativismo produce un profundo individualismo. En general hoy somos ajenos a la solidaridad, porque ella nos motiva solamente cuando hay sucesos extraordinarios. Pero la solidaridad es una actitud constante del hombre, es ponerse siempre en el lugar del otro para ayudarlo, no para dejarlo vivir en la mentira y el error”. Más adelante agregó: “Gracias a este individualismo que hace que cada uno conforme su vida como mejor le parece, nos encontramos en este momento de la historia con dos grandes soledades. La primera la soledad de los niños y la segunda la de los ancianos. Los niños escuchan a los maestros decir una cosa en el plano ético y en la casa luego oyen algo distinto. Acaban tironeados, confundidos y solos. Los ancianos son apartados, se han caído del carrusel del mundo, ni en las casas hay lugar para los abuelos”

Hablando de la crisis contemporánea Miras remarcó: “Hay un ataque despiadado a la funcionalidad de las religiones en la vida de la comunidad humana. Se ha convertido a la religión en puro sentimentalismo(....)La religión, si bien tiene una parte de sentimiento, radica en el entendimiento y por eso arrastra a toda la persona”.

Citando el reciente Documento de los Obispos reunidos con el Papa Benedicto XVI en Aparecida (Brasil), Monseñor hizo referencia a la “afirmación exagerada de los derechos individuales que no tienen en cuenta los derechos de los demás” y a los estragos que produce “la modificación de los roles tradicionales en la familia”.