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martes, 10 de marzo de 2009

OBISPOS DE EE.UU DEPLORAN NUEVA DECISIÓN ANTI-VIDA DE OBAMA

WASHINGTON D.C., 09 Mar. 09 / 06:02 pm (ACI)
El Cardenal Justin Rigali, Jefe del Comité de Actividades Pro Vida de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) deploró la decisión del Presidente Barack Obama de permitir la investigación para la obtención de células estaminales a partir de embriones; y calificó esta decisión como una "triste victoria de la política sobre la ciencia y la ética".
En su comunicado emitido hoy, el Purpurado precisó que esta acción de Obama "es moralmente incorrecta porque alienta la destrucción de vidas inocentes, tratando a seres humanos vulnerables como meros productos que se cosechan. También denigra los valores de millones de contribuyentes estadounidenses que se oponen a la investigación que exige tomar vidas humanas".
Esta postura anti-vida, precisa el Cardenal Rigali, "ignora el hecho de que medios éticamente correctos para el avance en la ciencia de las células estaminales así como tratamientos médicos ya están en camino a estar disponibles y necesitan para eso mayor apoyo".
La nota de la USCCB recuerda también una reciente carta del 16 de enero del Cardenal Francis George, Presidente del Episcopado de este país, en el que precisaba algunas otras razones por las que este tipo de investigación, alentada ahora por Obama, es innecesaria e inmoral.
Entre estas, precisaba, están el hecho de que el éxito con la investigación con células estaminales adultas ha hecho que "las células estaminales embrionarias sean irrelevantes para el progreso médico", ya que las células obtenidas adultas y del cordón umbilical "tienen una gran versatilidad, y son cada vez más usadas para revertir serias enfermedades e incluso ayudan a reconstruir órganos dañados".
"Si el gobierno quiere invertir en esperanza para curas y promover una ciencia ética, debe usar el dinero de los impuestos para una investigación en la que todos, en cada etapa del desarrollo humano, puede vivir", concluye.

lunes, 9 de marzo de 2009

LA VIDA HUMANA NO ES UN EXPERIMENTO DE LABORATORIO

Roma (Italia), 9 Mar. 09 (AICA)
El presidente de la Pontificia Academia para la Vida, monseñor Rino Fisichella, afirma que "el anuncio de la vida pertenece al ADN de la Iglesia porque ella es testimonio directo no solo del pleno valor que la vida personal posee, sino sobre todo porque anuncia una vida que ha vencido el límite de la muerte".
En un artículo publicado en “L’Osservatore Romano”, el Prelado hace esta afirmación como parte de una reflexión sobre la Instrucción “Dignitas personae” acerca de algunas cuestiones de bioética, que la Congregación para la Doctrina de la Fe diera a conocer en diciembre de 2008.
Monseñor Fisichella explica que "es en torno a esta dimensión que se encuentran y desencuentran las distintas visiones sobre la vida humana, pero es también éste el espacio en donde confluyen las preguntas que exigen una respuesta cargada de sentido, que no esté más sujeta a las hipótesis o teorías de trabajo, sino que sea capaz de dar certeza para permitir construir la vida de cada uno sobre un fundamento real, estable y seguro". Para el Arzobispo, el mérito de “Dignitas personae” está en haber reafirmado "con fuerza y claridad el valor de la ética en la ciencia, en la experimentación y en las distintas tecnologías biomédicas. Si alguien, en nombre del progreso, quisiera eliminar del todo la ética de estos ámbitos, se encontraría ante un imposible, porque lo que quisiera hacer salir por la puerta entraría nuevamente por la ventana para permanecer en casa en detrimento de cuantos desean su eliminación".
Tras reiterar que el documento precisa que la manipulación de embriones humanos en la investigación científica es un "mal intrínseco porque parte del supuesto de que en aquel embrión no hay vida verdaderamente humana, y que así contradice toda forma de respeto debido a la dignidad de un ser humano viviente", el Arzobispo recuerda que “Dignitas personae” se mueve justamente con "prudencia cuando está ante el deber de juzgar experimentaciones con finalidades terapéuticas que todavía no tienen el consenso de la comunidad científica y se mueven en el terreno de solicitar mayores estudios y reflexiones".
Cuando, en vez de ello, "debe afrontar casos concretos que ya permiten verificar lo que sucede en el abuso de células estaminales embrionarias o de los mismos embriones, entonces su juicio se hace moralmente cierto sin dejar espacio para la duda", precisa.
Es bueno, entonces, asegura el Prelado, "que se pueda distinguir en la argumentación de “Dignitas personae” lo que sirve para una finalidad terapéutica, que no solo es aprobado moralmente como lícito sino que es sostenido para que pueda producir más; y lo que, en cambio, se convierte en arbitrio individual que impone el sacrificio de seres humanos o incluso su selección eugenética".
"Dignitas personae”, por lo tanto, “viene a recordar el carácter inviolable de la vida humana: un valor que se aplica a todos sin distinción alguna. Un desafío que, si es aceptado, puede representar una etapa significativa para el progreso coherente de la humanidad".
Luego de comentar que "no es necesario creer en Dios para saber que la vida es un bien precioso y un don por el que debemos estar agradecidos", el presidente de la Pontificia Academia para la Vida precisa que "la vida humana no es un experimento de laboratorio, sino un acto de amor que marca para siempre la existencia".
Por ello, precisa el Prelado vaticano, "es un bien inviolable e indisponible que todo ordenamiento jurídico está obligado a poner como propio fundamento. Sucede, sin embargo, que en algunos casos este principio es violado y contradicho. Esto no constituye una conquista que hace a algunos países más evolucionados que otros, al contrario, lo que hace evidente es la contradicción en la que se cae cuando se sumerge uno en la sombra del relativismo".

miércoles, 4 de marzo de 2009

FECUNDACIÓN ARTIFICIAL

La Comisión de Salud de la cámara baja tuvo ayer su primera reunión y fijó las prioridades para este año: la lista la encabezan los proyectos que intentan regular la fecundación artificial. Un hijo no merece ser producto de la técnica. La fecundación artificial se debería prohibir, no regular. La contrapartida: prevenir la esterilidad y facilitar la adopción.
Sin dejar de conmovernos por la aflicción de esos padres que quieren tener un hijo y se encuentran con escollos biológicos que no pueden ser salvados sin interferir directamente en el acto conyugal; y reconociendo las buenas intenciones de los legisladores que intentan limitar el abanico de aberraciones que abre la substitución del acto conyugal con un procedimiento técnico (selección y descarte de embriones, crioconservación, reducción embrionaria en embarazos múltiples, etc.); consideramos que no debería existir un marco legal para la fecundación artificial. Lo que es moralmente ilícito no necesita leyes que lo morigeren, sino que lo prohíban. De otro modo, esa ley, que al igual que todas tiene valor pedagógico, señalará como bueno aquello que no haya sido expresamente prohibido, empezando por la producción de seres humanos.
Un hijo no merece ser producto de la técnica y hay muchos chicos huérfanos o abandonados que necesitan un hogar que los cobije y unos padres que los amen.
No existe “el derecho al hijo”, sería cosificarlo. La persona es siempre un fin en sí mismo, nunca un medio. Ni el medio para curar a un hermano enfermo -los llamados “bebé medicamento”-, ni el medio para satisfacer el deseo de ser padres.
Por otra parte, los programas de salud reproductiva, que sólo proveen anticonceptivos y fármacos abortivos, deberían estimular la investigación y prevención de los problemas de esterilidad que impiden que el acto conyugal sea fecundo.
Concluyendo, es una afrenta a la dignidad de la persona comenzar su existencia como un producto de laboratorio y más allá de que los proyectos en estudio revistan distinta gravedad, todos son éticamente inaceptables porque es intrínsecamente ilícita la disociación entre la procreación y el acto conyugal.
Los proyectos:
Exp Nº 1437-D-08: “Regulación de la ampliación de métodos de fecundación humana médicamente asistida” de Graciela Camaño (FpV, BsAs).
Exige la producción de un solo embrión que deberá ser inmediatamente implantado en el útero femenino. Prohíbe la donación de gametos; la subrogación de vientres; crioconservar embriones, donarlos, enajenarlos, destruirlos, investigar científicamente sobre ellos o utilizarlos para terapia fetal.
Exp Nº 2977-D-08: “Régimen de inseminación terapéutica con semen de donante”. Firmantes: Lía Bianco (Justicia Unión y Libertad, San Luis), Miguel Ángel Iturrieta (FpV, Misiones) y Timoteo Llera (FpV, Misiones).
Toda mujer mayor de edad puede ser inseminada con el semen de un donante anónimo. Crea un Registro Nacional Único de Bancos de Semen en el ámbito del Ministerio de Salud de la Nación, donde se consignarán: Datos de los donantes; Datos de las receptoras; Historia clínicas de las prácticas realizadas y los Resultados del uso de las muestras de semen. Cada donante puede generar hasta diez embarazos. Las personas nacidas de gametos donados por terceros, una vez llegadas a la mayoría de edad, podrán solicitar conocer la identidad del donante que aportó sus gametos.
Exp Nº 3127-D-08: “Fertilización asistida. Inclusión de su tratamiento dentro del Plan Médico Obligatorio -PMO-“ de Gerónimo Vargas Aignasse (FpV, Tucumán).
Las entidades de medicina prepaga y las obras sociales deberán cubrir todos los gastos derivados de los “procedimientos terapéuticos de Reproducción Humana Asistida de alta y baja complejidad”; los que devengan de las posibles complicaciones, la medicación y el material descartable.
Exp Nº 4931-D-08: “Régimen de Procreación Humana Asistida” firmado por los kirchneristas Graciela Gutiérrez (Sta.Cruz), Juan Sylvestre Begnis (Sta.Fe), Amanda Genem (Mza.), Nancy González (Chubut) y Eva García de Moreno (Chubut).
Los destinatarios son parejas heterosexuales que acrediten una relación estable de al menos de 3 años. Se producirán y transferirán, en un solo acto, hasta 3 embriones. Prohíbe la criopreservación de embriones, su adopción, destrucción, comercialización y utilizarlos para la investigación.
Exp Nº 5937-D-08: “Régimen de accesibilidad y regulación de la Reproducción Humana Asistida”. Firmantes: Miguel Bonasso (Diálogo por BsAs, Cap. Fed.) y Claudia Gil Lozano (CC, Cap. Fed.).
Podrá acceder a la técnica toda pareja mayor de edad. Autoriza la donación de gametos, la producción ilimitada de embriones y la criopreservación. El procedimiento de fecundación artificial será cubierto por hospitales públicos, obras sociales, obras sociales sindicales y medicinas prepagas. Crea un registro nacional de donantes de gametos y “preembriones”. Las personas nacidas de gametos donados por terceros, una vez llegadas a la mayoría de edad, podrán solicitar conocer la identidad del donante que aportó sus gametos. Los donantes de gametos no tendrán en ningún caso derechos ni obligaciones sobre el niño gestado.
Exp Nº 6811-D-08: “Fertilización asistida. Inclusión de su cobertura en el Plan Médico Obligatorio”. Firmantes: Emilio García Méndez (ARI, Cap. Fed.), Eduardo Macaluse (ARI, BsAs), Delia Bisutti (ARI, Cap.Fed.), Verónica Benas (ARI, Sta.Fe), María América González (ARI, Cap.Fed.) y Claudio Lozano (Proyecto Sur, Cap.Fed.).
El sistema público de salud, las obras sociales y empresas de medicina prepaga deberán prestar obligatoriamente este servicio. Crea la Comisión de Fertilidad Asistida, en el ámbito de Ministerio de Salud, que controlará y supervisará a los centros médicos que realicen tratamientos de fecundación asistida. La Comisión será asesorada por dos representantes de la Federación Argentina del Colegio de Abogados, dos de la Academia Nacional de Medicina y dos de la Sociedad Argentina de Esterilidad y Fertilidad Humana.
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NOTIVIDA

martes, 3 de marzo de 2009

LOS NIÑOS A LA CARTA ATENTAN CONTRA LA ÉTICA

Según advierte monseñor Elio Sgreccia
CIUDAD DEL VATICANO, martes, 3 de marzo de 2009 (ZENIT.org).- La propuesta de una clínica de fertilidad de Los Ángeles (Estados Unidos) de ofrecer a los futuros padres la posibilidad de elegir el sexo de su bebé o algunos de sus rasgos físicos, como el color del pelo o de los ojos, constituye un grave atentado ético, advierte el obispo Elio Sgreccia.
El presidente emérito de la Academia Pontificia para la Vida ha comentado a los micrófonos de "Radio Vaticano" el nuevo negocio propuesto por el centro médico Institutos de Fertilidad, que como ha asegurado ya cuenta con "media docena" de peticiones, según el diario norteamericano "The Wall Street Journal".
Para obtener el niño a la carta, la clínica se basaría en el denominado Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP), consistente en la selección de embriones. Hasta ahora se había aplicado para seleccionar embriones que, según este método, no tenían enfermedades hereditarias. Los demás embriones se eliminaban. Ahora esta técnica se aplica también a los gustos estéticos.
"Nos es la primera vez que se dan este tipo de anuncios y que tienen el objetivo de multiplicar a los clientes. En todo caso, se trata de una operación éticamente equivocada y que daña la dignidad de la descendencia, pues está orientada a manipular el cuerpo, a dominarlo y a transformarlo según los propios gustos", afirma.
"Así como es ilícito que un niño, que presenta o que podría presentar defectos, sea eliminado por selección negativa, también es ilícito que se haga una selección que obedezca únicamente a los deseos de los padres".
"Es un ejemplo típico de una ciencia que no se pone al servicio del bien, sino de los deseos de quienes compran sus servicios, mientras que quienes pagan el precio en este caso son los niños. Cuando se viola una regla de la creación tan delicada la ley debería interesarse por este campo".
"Es posible constatar cómo el instinto de manipulación, que en los tiempos del nazismo era realizable hasta un cierto punto, pues no se conocía todo lo que hoy se conoce, ha permanecido más allá de la abolición de los regímenes absolutos", advierte el obispo.
"Podía parece que fuera una tendencia propia de la sed de dominio que el absolutismo político siempre ha querido ejercer sobre la vida de las personas. Por desgracia, este tipo de instinto de dominación se da en los hombres, si no es frenado por la moral y la ley, y sobrevive incluso a los regímenes que ya no son absolutos".
Ahora estos intereses ya no obedecen a un régimen que "quiere resultados de carácter bio-político, sino a los intereses de quienes tienen dinero y caprichos para jugar con la vida de los demás", concluye monseñor Sgreccia.

viernes, 20 de febrero de 2009

DIMENSIONES SOCIALES Y POLÍTICA DE LA INSTRUCCIÓN "DIGNITAS PERSONAE"

Por el obispo Giampaolo Crepaldi
CIUDAD DEL VATICANO, viernes, 20 febrero 2009 (ZENIT.org).- Publicamos un artículo escrito por el obispo Giampaolo Crepaldi, secretario del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz y presidente del Observatorio Internacional Cardenal Van Thuân sobre Doctrina Social de la Iglesia, sobre la instrucción de de la Congregación de la Doctrina de la Fe titulada Dignitas personae.
La reciente Instrucción de la Congregación de la Doctrina de la Fe titulada Dignitas personae no es sólo un documento sobre bioética, sino que contiene también numerosos puntos de naturaleza política y social. Tras la Evangelium vitae (1995) de Juan Pablo II, el tema de la vida se afronta no sólo como un capítulo sectorial de la moral personal – dimensión que también tiene – sino como una dimensión fundamental de la ética pública. Después de todo, la vida y el lugar natural para su acogida, es decir, la sexualidad humana, el matrimonio y la familia, están en el origen de la misma sociedad. Dignitas personae sigue también esta misma línea y no sólo valora éticamente las nuevas posibilidades técnicas en el campo de la procreación y de la ingeniería genética, sino que sitúa todo esto en un contexto más amplio, teológico y antropológico sobre todo, pero también social y político. Por este motivo en la Instrucción se encuentran palabras (y conceptos) como acogida, justicia, convivencia pacífica, bien común, esclavitud: expresiones todas que son propias de la semántica social y política.
En el centro de la Instrucción está la dignidad que se debe reconocer a todo ser humano. Negar tal dignidad en las prácticas reproductivas, mediante la reproducción in vitro y la voluntaria eliminación de embriones humanos, "contribuye a debilitar la conciencia del respeto que se le debe a cada ser humano. Por el contrario, la conciencia de tal respeto se ve favorecida por la intimidad de los esposos animada por el amor conyugal" (n. 16). Si se desvanece el respeto en este sector clave, también tenderá a debilitarse en otros sectores – la economía, el mundo del trabajo, los desfavorecidos – la conciencia de la dignidad de la persona. Cuando se sucumbe a la lógica de los deseos subjetivos, se termina finalmente dependiendo de las presiones económicas. Si la vida y la dignidad del embrión se ponen en manos de técnicos se instaura un dominio de la técnica que alcanzará también a otros ámbitos de la vida social (n. 17). La Instrucción invoca la férrea lógica de coherencia y de la incoherencia: lo que se hace y lo que no se hace en el momento inicial de la vida no puede sino tener consecuencias en el futuro.
Muchas técnicas de selección embrionaria y de ingeniería genética son expresión de (y a su vez favorecen) una "mentalidad eugenésica". "Esto – afirma la Instrucción – contrasta con la verdad fundamental de la igualdad de todos los seres humanos, que se traduce en el principio de justicia, y cuya violación, a la larga, atenta contra la convivencia pacífica entre los hombres" (n. 27). Igualdad, justicia, paz: se trata de tres elementos fundamentales del bien común. La mentalidad eugenésica mina el bien común de toda la sociedad en cuanto que establece el principio de que la voluntad de unos prevalece sobre la libertad de otros.
Pero es sobre todo en la conclusión (nn. 36-37) donde la Instrucción fija el contorno social y político de sus argumentaciones. Retoma oportunamente el conocido pasaje de la Evangelium vitae en el que se recuerda la Rerum novarum y se establece una analogía entre los trabajadores – los pobres de entonces – y los fetos humanos a los que no se permite nacer – los pobres de hoy. La Iglesia interviene hoy como entonces para proteger a los más indefensos, consciente de los recursos humanos suelen usarse con demasiada frecuencia para el mal en vez de para el bien. Entre los atentados contra la vida humana, la Instrucción recuerda la pobreza, el subdesarrollo, la destrucción del ecosistema, las armas y las guerras (n. 36). Entre las prohibiciones, ampliamente aceptadas hoy, que buscan proteger la dignidad del hombre, recuerda aquellas en contra del racismo, de la esclavitud, de las discriminaciones hacia las mujeres, los niños, los enfermos y los discapacitados (n. 37). La Instrucción se coloca dentro de estas promociones y prohibiciones. Nos dice, por tanto, que el valor de la vida y de la dignidad de la persona es indivisible y, por lo mismo, la bioética es parte de la cuestión social.

jueves, 11 de diciembre de 2008

MUJER COMPRENDE QUE VIDA COMIENZA EN CONCEPCIÓN Y RETIRA DEMANDA CONTRA COSTA RICA

SAN JOSÉ, 11 Dic. 08 / 05:41 am (ACI).- La prensa local informó que Ana Victoria Sánchez, una de las mujeres que demandó al Estado costarricense ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos porque éste no permite la fecundación in vitro, decidió retirar la polémica demanda al comprender que los hijos son un don de Dios y no puede arriesgar las vidas de los embriones muchas veces sacrificados en los procesos de fecundación artificial.
"Comprendí que ser padres no es un derecho, sino un don que da Dios, y aunque no sea fácil de aceptar, me di cuenta y lo acepté en mi corazón. Le diría a quienes desean ser padres y físicamente no lo pueden hacer, que acudan a la adopción, hay muchos niños que desean tener una familia y así podemos darles todo nuestro amor a esos niños que lo necesitan", explicó a la prensa.
Según informó el diario Extra, Ana Victoria Sánchez y su esposo adoptaron dos niños, asegura que ellos llenaron su hogar de alegría y los ama profundamente.
La mujer asegura que comprendió que el cigoto es un ser humano en fase inicial y cuando mueren durante el proceso de fecundación in vitro, se pierden vidas humanas y no células. Afirma que ha investigado mucho sobre el tema, admite que su deseo de ser madre la llevó a creer lo que le dijeron, pero ante la duda actuar correctamente, se informó mejor en textos médicos.
La ex demandante envió un documento a la CIDH en el que retira la demanda y ofrece argumentos contundentes contra las técnicas de fecundación in Vitro.
"En medio de toda esta biotecnología es fácil olvidarse de algo que es fundamental: la dignidad del ser humano. Cada ser humano es desde su concepción una unidad de cuerpo y espíritu, posee en sí mismo el principio de vida que lo llevará a desarrollar todas sus potencialidades. Por ello, la dignidad propia de todo ser humano, sin importar las circunstancias específicas con las que se inicia su vida, debe ser siempre considerado un bien, que exige ser reconocido y tutelado", explicó en el texto.
La mujer agrega que "precisamente por esa dignidad inalienable del ser humano desde el primer momento de su existencia, es que he llegado a comprender que solamente la entrega recíproca de un hombre y una mujer, expresada y realizada en el acto conyugal, representa el contexto digno para hacer surgir de una nueva vida humana. La fecundación in vitro, en realidad no es una terapia para la esterilidad, más bien es un modo indigno de producir una nueva vida humana, cuyo comienzo dependería en buena medida de la acción técnica de personas extrañas a los progenitores".
"Concebir a un hijo en un tubo de ensayo lo convierte en un objeto más que en un sujeto del amor conyugal, sin tomar en cuenta los costos económicos y sobre todo los riegos de viabilidad y salud física y emocional que conlleva para el embrión y la propia madre, ni otras consecuencias aún más delicadas", agregó.
Los hechos
En Costa Rica, hasta el año 2000 la técnica de fertilización in vitro estuvo regulada por un decreto ejecutivo que permitía la transferencia de seis óvulos fecundados al útero. Sin embargo, la Sala Constitucional de Costa Rica declaró inconstitucional dicho Decreto por considerar que esos procedimientos atentaban contra la vida humana.
En el año 2000, luego de la sentencia, un primer grupo de 15 parejas presentó la demanda contra el Estado de Costa Rica ante la CIDH para exigir el reconocimiento de estos procedimientos. El 28 de octubre pasado se realizó la audiencia del caso, y se escucharon tanto los argumentos del Estado como de los demandantes. El pronunciamiento final de la comisión está pendiente.

martes, 9 de diciembre de 2008

NO TENGO PAPÁ... Y SOY DISCRIMINADO

En Canadá una mujer nacida por inseminación artificial ha presentado una demanda en nombre de todos los hijos concebidos por donación anónima de gametos en la Columbia Británica, para garantizar el derecho a conocer la identidad de sus padres biológicos. Como consecuencia de la demanda, el Tribunal Supremo de esa provincia ha prohibido la destrucción de los expedientes hasta que se resuelva el caso.
La demanda alega que la ley vigente en la provincia discrimina a las personas que fueron concebidas mediante las técnicas de reproducción asistida. Esta ley establece que las clínicas sólo tienen la obligación de conservar los datos sobre los donantes de gametos (sea de esperma u óvulo) durante seis meses. En cambio, en el caso de niños adoptados, no existe plazo alguno y se dan más facilidades para que conozcan quiénes son sus padres biológicos.
Como conclusión, podemos afirmar que en Canadá los hijos de donantes de gametos se querellan para conocer sus orígenes. ¿Motivo? Se consideran discriminados respecto a los hijos adoptados. Este hecho nos muestra a dónde puede llevar la producción de hombres y mujeres.
Jesús Domingo Martínez Madrid

miércoles, 12 de noviembre de 2008

LA FECUNDACIÓN "IN VITRO", ¿UNA DECISIÓN EGOÍSTA?

Las manipulaciones genéticas embrionarias copan estos días la prensa española, pero es interesante la opinión de algunos de los concebidos “in Vitro”. Louise Brown, la primera niña probeta, afirmó que se sintió algo traumatizada al saber que era fruto de esta técnica de reproducción asistida. Otros como Katrina Clark, decidieron buscar a su padre biológico debido a la crisis de identidad propia de los concebidos “in Vitro” a partir de la inseminación artificial de un donante anónimo.
Ella afirma: “No pedimos nacer de este modo, con las limitaciones y la confusión que implica”. Clark declara cómo una gran sensación de vacío la llenó al saber que ella no tenía padre como los demás niños, de quienes sentía celos por tener padre, madre y hermanos.
“Me di cuenta de que en cierto sentido era rara. Verdaderamente nunca tendría un padre. Por fin entendí lo que significaba ser concebida por un donante; y lo odié”. Hoy que se celebra la FIV como adelanto médico, convendría tener en cuenta el testimonio de los hijos-víctima que cumplen un deseo de los padres a un precio demasiado alto.
Pili S Montalbán

sábado, 25 de octubre de 2008

GRAN BRETAÑA DA "LUZ VERDE" A LA MANIPULACIÓN EMBRIONARIA E IMPONE SU DESTRUCCIÓN

Los diputados británicos autorizaron ayer la creación de embriones híbridos, integrando ADN humano en óvulos de animales. La Cámara de los Comunes antepone así las inciertas investigaciones médicas a la vida, cuando además hay alternativas respetuosas con la dignidad humana.
REDACCIÓN HO, ANÁLISIS DIGITAL.- Con 355 votos a favor, frente a los 129 en contra, el proyecto de ley sobre los embriones humanos y la fecundación, podría estar en la calle a finales de noviembre, si la Cámara de los Lores aprueba, en los próximos días el texto final. Tras meses de debate, el proyecto autoriza el procedimiento conocido como "bebé-medicamento", al mismo tiempo que simplificará el acceso a la fecundación in vitro.
Según el proyecto, los embriones humanos serán reservados exclusivamente para fines científicos, y deberán ser destruidos antes de los primeros 14 días de su desarrollo, estando prohibida su implantación en el útero de una mujer.
Confesiones religiosas y numerosos colectivos cívicos y científicos comprometidos con la vida han mostrado ya su desaprobación, señalado que se trata de un experimento "a lo Frankenstein", que deja de lado la dignidad humana.

domingo, 19 de octubre de 2008

LOS OBISPOS ESPAÑOLES ADVIERTEN CONTRA LA SELECCIÓN EMBRIONARIA PARA CURAR

Ante la creación del primer “bebé-medicamento” en España
MADRID, viernes 17 de octubre de 2008 (ZENIT.org).- La Conferencia Episcopal Española ha emitido hoy una nota en la que aclara la posición de la Iglesia ante el uso de “bebés-medicamento”, tras el primer caso registrado en España, y advierten que es lícito buscar curar las enfermedades, pero sin que ello suponga “matar a nadie”.
Los obispos responden así a la publicidad generada por el primer caso de un bebé nacido en España por fecundación in-vitro, seleccionado genéticamente para que no contraiga la enfermedad beta-talasemia major, y utilizar su cordón umbilical para curar a un hermano mayor, que sí padece esta enfermedad.
Esta técnica, constata la nota aclaratoria, tiene “implicaciones morales que no han sido señaladas estos días por algunos medios de comunicación social”.
“Se ha puesto el énfasis en la feliz noticia del nacimiento de un niño y en la posibilidad de la curación de la enfermedad de su hermano. Expresada así, la noticia supone un motivo de alegría para todos. Sin embargo, se ha silenciado el hecho dramático de la eliminación de los embriones enfermos y eventualmente de aquellos que, estando sanos, no eran compatibles genéticamente”, advierten.
En este caso, el nacimiento “ha venido acompañada de la destrucción de otras personas, sus propios hermanos, a los que se les ha privado del derecho fundamental a la vida”.
A estos embriones destruidos, explican los obispos, se les ha “deshechado por no ser útiles desde la perspectiva técnica, violando así su dignidad y el respeto absoluto que toda persona merece en sí misma, al margen de cualquier consideración utilitarista”.
Además, “el hermano que finalmente ha nacido ha sido escogido por ser el más útil para una posible curación. Se ha conculcado de esta manera su derecho a ser amado como un fin en sí mismo y a no ser tratado como medio instrumental de utilidad técnica”.
“Hay que curar a los enfermos, pero sin eliminar nunca para ello a nadie. La compasión bien entendida comienza por respetar los derechos de todos, en particular, la vida de todos los hijos, sanos y enfermos”, explican.
Los obispos aclaran que la nota “no juzga la conciencia ni las intenciones de nadie”, pero, recordando las orientaciones sobre la reproducción humana artificial publicadas por la CEE en 2006, advierten que “los planteamientos emotivos encaminados a justificar estas prácticas son inaceptables”.
“El hecho feliz del nacimiento de un bebé sano no puede justificar la instrumentalización a la que ha sido sometido y no basta para presentar como progreso la práctica eugenésica que ha supuesto la destrucción de sus hermanos generados in vitro”.
[Por Inma Ávarez]

sábado, 10 de mayo de 2008

CONVULCIONES FAMILIARES PROVOCADAS POR FECUNDACIÓN IN VITRO

ROMA - Con la fecundación in vitro (IVF) cada vez más popular, crece el número de niños que corren el riesgo de ser separados de sus padres.
El Tribunal Supremo de Irlanda sentenciaba hace poco en contra de los derechos de paternidad de un padre que donó su esperma para ser utilizado en una inseminación artificial, que dio lugar al nacimiento de su hijo.
El padre, homosexual, donó esperma a la madre y a su compañera femenina, que eran una pareja lesbiana. El 17 de abril el Irish Times informaba que el juez John Hedigan dictaminó que la pareja lesbiana podía considerarse una pareja de hecho gracias a los derechos que le otorga la Convención Europea de Derechos Humanos.
En consecuencia, el juez negó la custodia y los derechos de visita al padre biológico, que había emprendido acciones legales para obtener estos privilegios. La información del periódico indicaba que podría apelar el caso al Tribunal Supremo.
En una nota de prensa el mismo día el Iona Institute de Dublín, una organización no gubernamental activa en temas familiares, afirmaba que el niño tiene derecho a conocer a sus padres, y a ser criado por un padre y una madre.
«El hecho de que el hombre en este caso, conocido como ‘A’, sea un donante de esperma, en manera alguna altera el hecho de que es el padre del niño y que el niño tiene el derecho a conocer a su padre y tener alguna forma de contacto con él», comentaba David Quinn, director del instituto.
«Este derecho es inherente al niño y resulta extraordinario que se pase por alto en el mismo momento que está considerando un referéndum de los derechos del niño».
Un artículo del Irish Independent del 19 de abril hacía referencia a uno de los problemas de no conocer al propio padre. El artículo contaba cómo durante años Kirk Maxey ha sido padre de un número desconocido de niños a través de la donación de esperma, una cifra que se calcula entre 200 y 400.
Ahora, con un hijo propio, Maxey se enfrenta al dilema de saber que podría haber más de 100 chicas jóvenes que viven en la vecindad de su casa, con una edad cercana a la de su hijo, que tendrían el mismo padre, pero no tienen ni idea de quién es él.
Huérfanos
En un comentario escrito el 19 de abril para el Irish Times, Breda O’Brien observaba que en décadas pasadas se quitaban a los padres sus hijos y se los internaba en un orfanato cuando las autoridades notaban que la familia no iba a ocuparse de sus hijos.
En los últimos tiempos, añadía, se reconoció que esta política era un error en la mayoría de los casos. «¿Por qué entonces estamos tan poco dispuestos a considerar que corremos el peligro de crear nuevas injusticias y cometer en situaciones nuevas exactamente los mismos errores que cometimos en el pasado?», se preguntaba.
«Es necesario que procedamos con extremo cuidado, especialmente si tenemos en cuenta lo mal que hemos entendido en el pasado las necesidades de los niños», comentaba O’Brien.
Irlanda no es ni mucho menos el único país que sufre estos problemas. En Inglaterra, una mujer dio a luz recientemente a la hija de su marido casi cuatro años después de que éste muriera, informaba el periódico Telegraph el 20 de marzo.
Lisa Roberts afirmaba que estaba segura de que su último marido, James, habría aprobado el nacimiento de su hija. El esperma de su marido se conservaba congelado después de que se le diagnosticara cáncer en el 2004, murió poco después aquel mismo año.
Según el Telegraph, algunos niños en el Reino Unido han nacido años después de que sus padres murieran, tras el caso que llegó a los tribunales en 1997, cuando se permitió a Diane Blood que utilizara el esperma de su marido muerto.
En el estado australiano de Victoria, se están debatiendo propuestas para suavizar las leyes de fecundación in vitro, incluyendo aquellas que regulan la donación de esperma. Un artículo del 16 de febrero publicado en el periódico Australian detallaba las objeciones a la donación de esperma de Myfanwy Walker, ella misma nacida fruto de la fecundación in vitro y de esperma donado.
Hasta que no tuvo 20 años no descubrió la verdad sobre su parentesco. En consecuencia, fue capaz de ponerse en contacto con su padre biológico, pero afirma que, incluso si los niños pueden hacer esto, esta situación está lejos de ser aceptable.
Aunque algunos países han abolido el anonimato del donante, permitiendo a los hijos contactar con sus padres biológicos al llegar a los 18 años, Walker observaba que en ocasiones las clínicas no actualizan los datos de contacto. Además, los donantes pueden también evitar activamente el ser encontrados. Des esta forma, cuando los hijos llegan a la edad en que pueden comenzar a buscar a sus padres, la búsqueda puede ser infructuosa.
Buscar en vano
La Convención de Derechos del Niños de Naciones Unidas, indicaba Walker a Australian, declara que los niños tienen derecho a su identidad. Y añadía que este derecho no se respeta cuando el padre es un donante, que puede permanecer anónimo durante los primeros años de vida del niño.
La postura de Walker es compartida por muchos otros hijos nacidos a través de esperma donado, afirmaba la moralista Margaret Somerville, escribiendo en el periódico canadiense The Ottawa Cotizan el 17 de septiembre del año pasado.
Un creciente número de estos niños, actualmente adultos, están expresándose de manera rotunda en contra de la forma en que vinieron a la existencia. Somerville afirmaba que se sienten como «huérfanos genéticos».
Corremos el riesgo de desintegrar la paternidad en sus componentes genéticos, de gestación, sociales y legales, observaba Somerville. Y advertía que esto daña gravemente tanto a los niños como a la sociedad.
Otro periódico canadiense, el Globe and Mail, informaba el 13 de noviembre sobre cómo Liza White descubrió que su hija Morgan, cuyo padre es un donante de esperma, tiene 6 medio hermanos del mismo padre.
Las seis familias y los siete niños están esparcidos a lo largo de Estados Unidos, desde el estado de Washington hasta la capital, Washington. No menos de seis de ellos nacieron con una diferencia de medio año entre ellos y, en el momento en que se publicó el artículo, todos ellos estaban en edad de guardería.
Las madres, todas lesbianas según el Globe and Mail, todavía no saben quién es el padre de sus hijos o cómo contactar con él.
Crisis de identidad
Las técnicas de fecundación in vitro también se están empleando para crear tipos cada vez más extraños de relaciones familiares. Al menos seis madres británicas han congelado sus óvulos para que los usen sus hijas infértiles, informaba el 10 de febrero el Sunday Times.
Las hijas, que tendrán la posibilidad de dar a luz a su medio hermana o a su medio hermano, serán capaces de hacerlo porque la nueva tecnología de congelación permite que los óvulos de sus madres puedan congelarse durante el tiempo suficiente para poder usarse cuando alcancen la edad adulta.
El niño podría sufrir una crisis de identidad intentando hacerse una idea de la relación con sus familiares», declaraba, como reacción crítica a la noticia, Josephine Quintavalle, del Comment on Reproductive Ethics.
La BBC informaba el 5 de octubre de otro caso británico. Un hombre anónimo de 72 años dio su consentimiento para convertirse en el donante de esperma para su propio «nieto». El hombre se ha ofrecido a donar su esperma para su hijo y su nuera que no han sido capaces de concebir a través de fecundación in vitro.
El Catecismo de la Iglesia Católica habla contra los peligros de la fecundación in vitro, refiriéndose, entre otros puntos, al derecho del niño a nacer de un padre y una madre y a conocerlos (No. 2376).
«El hijo no es un derecho, sino un don. El ‘don más excelente del matrimonio’», añade el Catecismo (No. 2378). Por eso, continúa el texto: «El hijo no puede ser considerado como un objeto de propiedad, a lo que conduciría el reconocimiento de un pretendido ‘derecho al hijo’». Principios que se suelen olvidar, en detrimento de los niños y de la sociedad en su conjunto.Por el padre John Flynn, L. C., traducción de Justo Amado