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jueves, 14 de enero de 2010

CONSECUENCIAS SOCIALES Y ECONÓMICAS DEL HIJO ÚNICO PREOCUPAN EN CHINA

ROMA, 14 Ene. 10 / 03:49 am (ACI)Las consecuencias sociales y económicas de la política del hijo único impuesta desde hace décadas en China están preocupando a los expertos, pues el desequilibrio de sexos y el menor número de jóvenes traerá problemas al sistema de pensiones y generará unos 24 millones de solteros en 2020.
Según la prensa internacional, el número de ancianos en China ha llegado a 160 millones de personas, comprendiendo el 12,3 por ciento de la población. Según la División de Población de las Naciones Unidas, se calcula que para el 2050 el porcentaje de ancianos habrá llegado al 24 por ciento.
Los expertos han advertido que la política del hijo único ha generado un menor número de jóvenes, lo que supone menos hijos para cuidar a sus padres ancianos y un sistema pobre de pensiones que se está convirtiendo poco a poco en un problema.
Asimismo, debido a que las familias prefieren tener un hijo varón a una mujer, paulatinamente se ha iniciado un desequilibrio de sexos que para el año 2020 traerá unos 24 millones de chinos solteros.

martes, 7 de julio de 2009

DESARROLLO HUMANO NO PUEDE DESLIGARSE DE DEFENSA DE LA VIDA, DICE EL PAPA EN ENCÍCLICA SOCIAL

VATICANO, 07 Jul. 09 / 05:04 am (ACI)
En la encíclica Caritas in veritate (Caridad en la verdad), el Papa Benedicto XVI explica también que las encíclicas Humanae Vitae y Evangelii Nuntiandi de Pablo VI, son sumamente importantes para “delinear el sentido plenamente humano del desarrollo propuesto por la Iglesia”, ya que este tema no puede ir desligado de la defensa de la vida y el anuncio de Evangelio.
El Santo Padre explica al tratar este tema que “la encíclica Humanae vitae subraya el sentido unitivo y procreador a la vez de la sexualidad, poniendo así como fundamento de la sociedad la pareja de los esposos, hombre y mujer, que se acogen recíprocamente en la distinción y en la complementariedad; una pareja, pues, abierta a la vida. No se trata de una moral meramente individual: la Humanae vitae señala los fuertes vínculos entre ética de la vida y ética social, inaugurando una temática del magisterio que ha ido tomando cuerpo poco a poco en varios documentos y, por último, en la Encíclica Evangelium vitae de Juan Pablo II”.
Seguidamente destaca que “la Iglesia propone con fuerza esta relación entre ética de la vida y ética social, consciente de que no puede tener bases sólidas, una sociedad que –mientras afirma valores como la dignidad de la persona, la justicia y la paz– se contradice radicalmente aceptando y tolerando las más variadas formas de menosprecio y violación de la vida humana, sobre todo si es débil y marginada”.
Benedicto XVI se refiere entonces al tema del respeto a la vida, que “en modo alguno puede separarse de las cuestiones relacionadas con el desarrollo de los pueblos. Es un aspecto que últimamente está asumiendo cada vez mayor relieve, obligándonos a ampliar el concepto de pobreza y de subdesarrollo a los problemas vinculados con la acogida de la vida, sobre todo donde ésta se ve impedida de diversas formas”.
“En varias partes del mundo persisten prácticas de control demográfico por parte de los gobiernos, que con frecuencia difunden la contracepción y llegan incluso a imponer también el aborto. En los países económicamente más desarrollados, las legislaciones contrarias a la vida están muy extendidas y han condicionado ya las costumbres y la praxis, contribuyendo a difundir una mentalidad antinatalista, que muchas veces se trata de transmitir también a otros estados como si fuera un progreso cultural”, advierte el Pontífice.
Algunas organizaciones no gubernamentales, prosigue el Papa, “difunden el aborto, promoviendo a veces en los países pobres la adopción de la práctica de la esterilización, incluso en mujeres a quienes no se pide su consentimiento. Por añadidura, existe la sospecha fundada de que, en ocasiones, las ayudas al desarrollo se condicionan a determinadas políticas sanitarias que implican de hecho la imposición de un fuerte control de la natalidad. Preocupan también tanto las legislaciones que aceptan la eutanasia como las presiones de grupos nacionales e internacionales que reivindican su reconocimiento jurídico”.
Ante esta preocupante situación, plantea el Pontífice “la apertura a la vida está en el centro del verdadero desarrollo. Cuando una sociedad se encamina hacia la negación y la supresión de la vida, acaba por no encontrar la motivación y la energía necesaria para esforzarse en el servicio del verdadero bien del hombre. Si se pierde la sensibilidad personal y social para acoger una nueva vida, también se marchitan otras formas de acogida provechosas para la vida social”.
“La acogida de la vida forja las energías morales y capacita para la ayuda recíproca. Fomentando la apertura a la vida, los pueblos ricos pueden comprender mejor las necesidades de los que son pobres, evitar el empleo de ingentes recursos económicos e intelectuales para satisfacer deseos egoístas entre los propios ciudadanos y promover, por el contrario, buenas actuaciones en la perspectiva de una producción moralmente sana y solidaria, en el respeto del derecho fundamental de cada pueblo y cada persona a la vida”.
El Papa resalta luego el papel de la encíclica Evangelii nuntiandi que “guarda una relación muy estrecha con el desarrollo”. Pablo VI, explica, “aclaró la relación entre el anuncio de Cristo y la promoción de la persona en la sociedad. El testimonio de la caridad de Cristo mediante obras de justicia, paz y desarrollo forma parte de la evangelización, porque a Jesucristo, que nos ama, le interesa todo el hombre”.
Por eso, precisa el Pontífice, “la verdad del desarrollo consiste en su totalidad: si no es de todo el hombre y de todos los hombres, no es el verdadero desarrollo. Éste es el mensaje central de la Populorum progressio, válido hoy y siempre. El desarrollo humano integral en el plano natural, al ser respuesta a una vocación de Dios creador, requiere su autentificación en ‘un humanismo trascendental, que da [al hombre] su mayor plenitud; ésta es la finalidad suprema del desarrollo personal’. Por tanto, la vocación cristiana a dicho desarrollo abarca tanto el plano natural como el sobrenatural; éste es el motivo por el que, ‘cuando Dios queda eclipsado, nuestra capacidad de reconocer el orden natural, la finalidad y el ‘bien’, empieza a disiparse’”.
Aumento de población no causa subdesarrollo
Al hablar después de la falacia de la superpoblación, Benedicto XVI indica que “no es correcto considerar el aumento de población como la primera causa del subdesarrollo, incluso desde el punto de vista económico: baste pensar, por un lado, en la notable disminución de la mortalidad infantil y al aumento de la edad media que se produce en los países económicamente desarrollados y, por otra, en los signos de crisis que se perciben en la sociedades en las que se constata una preocupante disminución de la natalidad”.
Obviamente, continúa, “se ha de seguir prestando la debida atención a una procreación responsable que, por lo demás, es una contribución efectiva al desarrollo humano integral. La Iglesia, que se interesa por el verdadero desarrollo del hombre, exhorta a éste a que respete los valores humanos también en el ejercicio de la sexualidad: ésta no puede quedar reducida a un mero hecho hedonista y lúdico, del mismo modo que la educación sexual no se puede limitar a una instrucción técnica, con la única preocupación de proteger a los interesados de eventuales contagios o del ‘riesgo’ de procrear”.
Esta perspectiva, dice el Papa, “equivaldría a empobrecer y descuidar el significado profundo de la sexualidad, que debe ser en cambio reconocido y asumido con responsabilidad por la persona y la comunidad. En efecto, la responsabilidad evita tanto que se considere la sexualidad como una simple fuente de placer, como que se regule con políticas de planificación forzada de la natalidad”.
“En ambos casos se trata de concepciones y políticas materialistas, en las que las personas acaban padeciendo diversas formas de violencia. Frente a todo esto, se debe resaltar la competencia primordial que en este campo tienen las familias respecto del Estado y sus políticas restrictivas, así como una adecuada educación de los padres”, alerta.
Acoger la vida
“La apertura moralmente responsable a la vida es una riqueza social y económica. Grandes naciones han podido salir de la miseria gracias también al gran número y a la capacidad de sus habitantes. Al contrario, naciones en un tiempo florecientes pasan ahora por una fase de incertidumbre, y en algún caso de decadencia, precisamente a causa del bajo índice de natalidad, un problema crucial para las sociedades de mayor bienestar”.
Cuando la tasa de natalidad de alguna nación disminuye, aparecen algunos peligros, explica el Papa, como el hecho que “las familias pequeñas, o muy pequeñas a veces, corren el riesgo de empobrecer las relaciones sociales y de no asegurar formas eficaces de solidaridad”.
Por ello, el Santo Padre precisa que “se convierte en una necesidad social, e incluso económica, seguir proponiendo a las nuevas generaciones la hermosura de la familia y del matrimonio, su sintonía con las exigencias más profundas del corazón y de la dignidad de la persona. En esta perspectiva, los estados están llamados a establecer políticas que promuevan la centralidad y la integridad de la familia, fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, célula primordial y vital de la sociedad, haciéndose cargo también de sus problemas económicos y fiscales, en el respeto de su naturaleza relacional”.
Bioética
El Papa Benedicto XVI explica también en la Caritas in veritate que “en la actualidad, la bioética es un campo prioritario y crucial en la lucha cultural entre el absolutismo de la técnica y la responsabilidad moral, y en el que está en juego la posibilidad de un desarrollo humano e integral. Éste es un ámbito muy delicado y decisivo, donde se plantea con toda su fuerza dramática la cuestión fundamental: si el hombre es un producto de sí mismo o si depende de Dios”.
“Los descubrimientos científicos en este campo y las posibilidades de una intervención técnica han crecido tanto que parecen imponer la elección entre estos dos tipos de razón: una razón abierta a la trascendencia o una razón encerrada en la inmanencia. (…) La racionalidad del quehacer técnico centrada sólo en sí misma se revela como irracional, porque comporta un rechazo firme del sentido y del valor”, añade.
Por ello, precisa “la cerrazón a la trascendencia tropieza con la dificultad de pensar cómo es posible que de la nada haya surgido el ser y de la casualidad la inteligencia. Ante estos problemas tan dramáticos, razón y fe se ayudan mutuamente. Sólo juntas salvarán al hombre. Atraída por el puro quehacer técnico, la razón sin la fe se ve avocada a perderse en la ilusión de su propia omnipotencia. La fe sin la razón corre el riesgo de alejarse de la vida concreta de las personas”.
Para leer la encíclica completa, ingrese a: http://www.aciprensa.com/Docum/documento.php?id=251

viernes, 3 de abril de 2009

SANTA SEDE: EL AUMENTO DE LA POBLACIÓN CONTRIBUYE AL DESARROLLO

Discurso de monseñor Migliore al Consejo Económico y Social
NUEVA YORK, viernes, 3 de abril de 2009 (ZENIT.org) .- El crecimiento de la población, lejos de ser un freno para el desarrollo, lo alimenta y lo favorece, ha dicho el arzobispo Celestino Migliore, Observador Permanente de la Santa Sede en las Naciones Unidas.
En una intervención, este miércoles en Nueva York en la 42ª sesión de la Comisión de Población y Desarrollo del Consejo Económico y Social, el prelado ha señalado que “la población es vista como un obstáculo para un mayor desarrollo económico y social en vez de como un elemento fundamental para el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y el desarrollo sostenible”.
Según el arzobispo, parece que “la misma organización que lanzó los ODM hace quince años está dando prioridad al control de la población para asegurar que los pobres acepten sus disposiciones, en lugar de centrarse principalmente en sus compromisos con la educación, la atención sanitaria básica y al acceso y el uso del agua”.
En el pasado, muchos demógrafos y políticos advirtieron que un crecimiento de la población mundial supondría una “carga agobiante” para el mundo con “terribles consecuencias como la falta de alimentos, el hambre en masa, la destrucción del medio ambiente y conflictos por los recursos”, ha recordado.
Quince años después, “el crecimiento de la población ha empezado a disminuir y la producción de alimentos aumenta hasta el punto de sustentar a una mayor población e incluso destinarse a la producción de combustible”.
En este contexto, para monseñor Migliore, “resulta casi irónico que la destrucción del medio ambiente la estén provocando en primer lugar los Estados con bajas tasas de crecimiento y que los países desarrollados estén apoyando el aumento de la población nacional mientras trabajan para reducir la de los países en vías de desarrollo”.
Los expertos consideran los mayores índices de natalidad de África de las últimas décadas de gran utilidad para asegurar una fuerza de trabajo en el continente capaz de proporcionar “un beneficio sin precedentes en términos económicos en las regiones donde el envejecimiento de la población introduce crecientes desafíos económicos”, señala.
“Con el fin de aprovechar esta oportunidad, para África y en el fondo para el mundo entero”, el arzobispo considera necesario un “mayor compromiso” “para proporcionar asistencia económica e inversión en capital humano e infraestructuras para apoyar ese crecimiento”.
Por este motivo, “los programas de financiación que se centran en la reducción de la población en lugar de en la promoción de un entorno propicio al desarrollo frenarán el logro de los ODM”.
El prelado ha reiterado que la estabilización de la población y la necesidad de promover el desarrollo son “asuntos serios”, y ha destacado que la Santa Sede considera que la cuestión del desarrollo mundial debe centrarse en primer lugar en “los programas y los valores que apoyan el crecimiento personal y social”.
“El acceso a la educación, las oportunidades económicas, la estabilidad política, la asistencia sanitaria y el apoyo a la familia deben seguir siendo la base para lograr los ODM”, ha dicho el observador.
También ha recordado que, a lo largo de la historia, estas prioridades han representado “la plataforma para el crecimiento económico y social” favoreciendo también “la paternidad responsable”.
Por su parte, la Santa Sede sigue actuando “en la línea del frente”, mostrando, “a través de su presencia continua y su insistencia en la prestación de una educación accesible y de calidad, una atención sanitaria, el acceso a los alimentos y el respeto a todos los derechos humanos”, que “el cuidado de los pobres, junto con la reducción de la pobreza mundial, es un modelo para un enfoque del desarrollo centrado en el ser humano”.
El prelado ha concluido su intervención con una referencia al aborto, declarando que no es “una forma legítima de salud, derechos o servicios sexuales y reproductivos”.
Del mismo modo, espera que "las organizaciones internacionales y los políticos mantengan o, en su caso, reconduzcan en pro de un enfoque centrado en el hombre, sus esfuerzos comunes para alcanzar los ODM.

martes, 17 de febrero de 2009

¿ELIMINAR LA POBREZA O EXTERMINAR A LOS POBRES?

En su reflexión semanal en el programa Claves para un Mundo Mejor, Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata, consideró el Mensaje del Papa Benedicto XVI para la Jornada Mundial de la Paz que este año lleva por título: Combatir la pobreza, Construir la paz.
El Santo Padre atacó allí uno de los caballitos de batalla del control demográfico: el crecimiento poblacional se contrapone con el progreso económico y afirmó, por el contrario, que la población es una riqueza y no un factor de pobreza.
Tras analizar el mensaje papal, el prelado platense lo aplicó a nuestro país, que tiene una población insuficiente y mal distribuida, y señaló la necesidad de que haya distintos polos de desarrollo, para ocupar el territorio; y más nacimientos, en lugar de una guerra contra los más pobres entre los pobres que son los niños por nacer.
A continuación el texto completo de la alocución televisiva de Mons. Héctor Aguer:
Quiero comentar con ustedes hoy el reciente Mensaje del Papa Benedicto XVI para la Jornada Mundial de la Paz de este año.
Ocurre algo singular con esta importante Jornada y es que, para nosotros, el 1º de enero no es un buen día. La resaca de la noche del Año Nuevo y las partidas a los centros de veraneo hacen que esta Jornada, a veces, pase inadvertida y, entonces, no se suele reflexionar este mensaje que el Papa, cada año, nos dispensa sobre cuestiones que hacen a la vida del mundo.
Este año el título del Mensaje es: Combatir la pobreza, Construir la paz. Benedicto XVI ha querido mostrar las repercusiones negativas que tiene para la convivencia de los pueblos el hecho de que poblaciones enteras en el mundo vivan en condiciones infrahumanas.
Quisiera detenerme en un punto particular que me llamó mucho la atención y es el referido a las implicaciones morales de la lucha contra la pobreza.
El Santo Padre destaca como, a menudo, se propone combatir la pobreza con campañas para reducir la natalidad algo que, en este programa, hemos hablado en varias oportunidades. El problema del crecimiento demográfico aparece como un fantasma pensando que si nacen menos niños se podrá distribuir mejor la riqueza.
Este problema ya lo planteaba Pablo VI en su Encíclica Populorum Progressio. Aquel gran Papa hacía notar que, en realidad, no se trata de disminuir el número de comensales sino de disponer de más alimentos sobre la mesa y que eso es perfectamente posible.
Ahora bien, Benedicto XVI aquí alza la voz mostrando cómo en muchos países se ponen restricciones al número de hijos, se hacen campañas de disminución de la natalidad o bien se emplea el aborto como un medio de reducción de los nacimientos y dice: el exterminio de millones de niños no nacidos en nombre de la lucha contra la pobreza es en realidad la eliminación de los seres humanos más pobres. Porque esto ocurre precisamente en aquellos países más afectados por la pobreza, pobrezas crónicas, endémicas.
Y hay un párrafo que quiero destacar de una manera particular y es el que señala que en 1981, aproximadamente el 40% de la población mundial estaba por debajo del umbral de la pobreza absoluta, mientras que hoy este porcentaje se ha reducido sustancialmente a la mitad y numerosas poblaciones caracterizadas por lo demás por un notable incremento demográfico han salido de la pobreza.
Es decir que no es necesario disminuir la población para que un pueblo entero pueda progresar económicamente, sino todo lo contrario. La historia de las naciones muestra que los apogeos de las grandes civilizaciones han coincidido con el máximo índice de natalidad.
Entonces es un engaño que para combatir la pobreza sea necesario disminuir la población. Se está confirmando termina el Papa en este punto- que la población aparece como una riqueza y no como un factor de pobreza.
Y bien podemos aplicar esta enseñanza al caso de la Argentina: un país de casi tres millones de kilómetros cuadrados y con una población manifiestamente insuficiente y mal distribuida.
Sin duda alguna que es necesario que exista una política de población pero ésta no consiste en reducir los nacimientos sino en ubicar mejor la población y para eso proponer un plan racional de desarrollo que cree fuentes de trabajo, que determine polos de desarrollo en distintos lugares del país hacia donde pueda conducirse naturalmente la población y, además, esto: que ocupemos nuestro territorio.
Por eso me parece muy importante esta idea: Combatir la pobreza para construir la paz implica la necesidad de que nazcan más niños y no al revés donde se propone realizar una guerra contra los más pobres entre los pobres que son los niños por nacer. Hasta la semana próxima si Dios quiere.
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NOTIVIDA

jueves, 11 de diciembre de 2008

BENEDICTO XVI EXPLICA QUE LA POBREZA NO SE COMBATE ELIMINANDO A LOS POBRES

Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz
CIUDAD DEL VATICANO, jueves 11 de diciembre de 2008 (ZENIT.org).- El Papa Benedicto XVI rechaza el control de la natalidad como medio para combatir la pobreza, y especialmente el aborto, en el Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz del próximo 1 de enero de 2009, hecho público hoy por la Santa Sede.
El Papa dedica su mensaje para esta Jornada a reflexionar sobre las "implicaciones morales" de la pobreza, ya que, afirma, ésta "suele ser la causa de los conflictos armados" que hoy sufre la humanidad.
Entre éstas, se refiere al control de la natalidad, a la necesidad de fortalecer a la familia, al desarme y a la verdadera naturaleza de la crisis económica, explicando que no puede combatirse la pobreza con medios que no respetan la dignidad del hombre.
Las campañas internacionales dirigidas a controlar la natalidad en los países pobres, afirma, utilizan "métodos que no respetan la dignidad de la mujer ni el derecho de los cónyuges a elegir responsablemente el número de hijos y, lo que es más grave aún, frecuentemente ni siquiera respetan el derecho a la vida".
"El exterminio de millones de niños no nacidos en nombre de la lucha contra la pobreza es, en realidad, la eliminación de los seres humanos más pobres", añade el Papa.

En él, el Papa rebate la presunta relación entre la pobreza y el crecimiento demográfico, y afirma que existen "recursos para resolver el problema de la indigencia, incluso con un crecimiento de la población".
"Desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta hoy, la población de la tierra ha crecido en cuatro mil millones y, en buena parte, este fenómeno se produce en países que han aparecido recientemente en el escenario internacional como nuevas potencias económicas, y han obtenido un rápido desarrollo precisamente gracias al elevado número de sus habitantes".
Respecto a las enfermedades pandémicas, y especialmente el Sida, el Santo Padre denuncia que los países aquejados "a la hora de contrarrestarlas, sufren los chantajes de quienes condicionan las ayudas económicas a la puesta en práctica de políticas contrarias a la vida".
"Es difícil combatir sobre todo el sida, causa dramática de pobreza, si no se afrontan los problemas morales con los que está relacionada la difusión del virus. Es preciso, ante todo, emprender campañas que eduquen especialmente a los jóvenes a una sexualidad plenamente concorde con la dignidad de la persona", aclara.
También es necesario "poner a disposición de las naciones pobres las medicinas y tratamientos necesarios; esto exige fomentar decididamente la investigación médica y las innovaciones terapéuticas, y aplicar con flexibilidad, cuando sea necesario, las reglas internacionales sobre la propiedad intelectual".
Con respecto a esta necesidad de la defensa de los vínculos familiares como remedio para luchar contra la pobreza, el Papa aludió a la pobreza infantil, y explicó que, además del "cuidado de las madres, la tarea educativa, el acceso a las vacunas, a las curas médicas y al agua potable, la salvaguardia del medio ambiente", sobre todo, es necesario "el compromiso en la defensa de la familia y de la estabilidad de las relaciones en su interior".
"Cuando la familia se debilita, los daños recaen inevitablemente sobre los niños. Donde no se tutela la dignidad de la mujer y de la madre, los más afectados son principalmente los hijos", afirma el mensaje pontificio.

domingo, 25 de mayo de 2008

CONTROL DEMOGRÁFICO, ABORTO Y CINE HOMOSEXUAL EN LA ARGENTINA

Buenos Aires, 23 May. 08 (AICA)
El doctor Roberto Castellano, presidente de Pro-Vida Argentina, sostuvo que “la agenda mundialista para imponer la anticoncepción, el aborto y la cultura homosexual que requiere el nuevo orden” unifica a “quienes ante la opinión pública, se presentan como opuestos”. En un comunicado que lleva su firma, Castellano menciona que, de acuerdo con informaciones que trascendieron recientemente, “se importarían de la India gran parte de los fármacos y elementos que en los planes oficiales se utilizan para esterilizar a nuestra población, especialmente a los sectores de bajos recursos” y que la misma prensa informó también que “el gobierno dispuso hacerse cargo del pago de los impuestos correspondientes para que dicha mercadería destinada al control demográfico pudiera ser liberada de la Aduana de Buenos Aires”. “Paralelamente -prosigue el texto- , diversos diputados oficialistas impulsan, tanto en la Legislatura porteña como en el Congreso de la Nación, distintos proyectos para facilitar o liberalizar el aborto, con énfasis en que sea el propio Estado el que de modo gratuito asegure la muerte de los niños en gestación a los cuales no se les va a reconocer el derecho humano a la vida”. Por otro lado, trascendió que tanto el gobierno nacional como el de la Ciudad de Buenos Aires impulsan y promueven el "Festival Internacional de Cine Gay, Lésbico Trans de la Argentina", que se realizará del 13 al 23 de noviembre de 2008. y precisó que dicho Festival cuenta con la promoción del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, del MALBA y de la República de Francia. “Lo expuesto revela que la agenda mundialista para imponer la anticoncepción, el aborto y la cultura homosexual que requiere el Nuevo orden, es de carácter transversal, subordinando y unificando a quienes ante la opinión pública, se presentan como opuestos”, concluye el mensaje. Para mayor información: pro-vida@fibertel.com.ar; http://www.infovida.org/.+

domingo, 18 de mayo de 2008

EL INVIERNO DEMOGRÁFICO, DESAFÍO MUNDIAL Y UNA REALIDAD EN EUROPA

El Instituto de Política Familiar (IPF) ha participado en Qatar en el seminario internacional The Arab Family in the 21st Century: Issues and Challenges, conmemorando el Día Internacional de la Familia.
.REDACCIÓN HO.- El IPF, junto con el Family Breakdown Working Group de Reino Unido, han sido las únicas instituciones europeas invitadas a este seminario. Además, el Instituto de Política Familiar ha sido la institución seleccionada para dar la visión europea sobre la situación de la familia a través de su último informe, que ya fue presentado en el Parlamento Europeo el pasado 7 de mayo.
"El invierno demográfico se está convirtiendo en el principal problema de los países de todo el mundo", ha señalado Noelia García, Directora de Comunicación de la Red Europea del IPF y ponente en el seminario internacional "The Arab Family in the 21st Century: Issues and Challenges", que se ha celebrado en Qatar, conmemorando el Día Internacional de la Familia. Este seminario, organizado por el Doha Internacional Institute for Family Studies and Developement, ha contado con la asistencia de representantes de instituciones de países como Qatar, Kuwait, Japon, Bahrein, Reino Unido, Egipto, Australia, Malasia, etcétera.
El IPF ha sido seleccionado, junto con Family Breakdown Working Group de Reino Unido, como los representantes de la Unión Europea y, además, ha sido la institución encargada de dar la visión europea sobre la situación de la familia a través de su último informe La Evolución de la Familia en Europa 2008, que fue presentado en el Parlamento Europeo el pasado 7 de mayo.
"En efecto, en el seminario se ha constatado que el invierno demográfico, denunciado por el IPF en su último informe sobre la Evolución de la Familia en Europa 2008, no es algo que afecte sólo a Europa donde ya es una triste realidad, sino que también lo están sufriendo, aunque en menor medida, países de Oriente Medio como Qatar y Emiratos Árabes u otros países del norte de África como Marruecos y Túnez" prosigue Noelia García.
Alianza por la familia
"Si ya de por sí es positivo que distintos representantes de instituciones de todo el mundo hayamos podido compartir nuestros respectivos puntos de vista sobre el futuro de la institución familiar, las amenazas que sufre la familia y las buenas prácticas que se llevan a cabo en los distintos países para impulsar las políticas familiares, lo es mucho más el poner de manifiesto que la vigencia de la familia como institución en todo el mundo, ya sea en países con razas, culturas o religiones diferentes, y la constatación de las enormes funciones sociales que desempeña. Hay un verdadera y natural Alianza por la Familia en todo el mundo", concluye la Directora de Comunicación del IPF.
"Este hecho es algo importante y gracias a ello se han creado instituciones tan importantes para el mundo árabe como el Doha Internacional Institute for Family Studies and Development, organizador de este seminario, o el Family Consulting Centre, que ha participado también en este encuentro", explica la ponente del IPF en Qatar.
Además de la representante del IPF, algunos de los representantes que han intervenido son el Dr Badria A Al Awadhi, Director of the Arab Regional entre for Environmental Law de la Universidad de Kuwait, la profesora miko Ochiai del Departamento de Sociología de la Universidad de Kyoto, el Dr. Yahya El Haddad, profesor de la Universidad de Bahrein, Hassab Zaky, profesor de la Universidad Americana de El Cairo, Mrs Maryam Al Khater, del Superme Council for Family Affairs de Qatar, Majella Murphy, directora del Positive Parénting Programme de Australia, Mrs Bushra Jabre, del Enabling Women Agency, Huda Al Subai, del Family Consulting Centre de Qatar, Lee Wee Min, Director Regional para Asia del Focus on the Family Internacional y Bushra Jabre, Directora de Comunicación del Centro Johns Hopkings de Programas de Comunicación. El encuentro fue inaugurado por Abdullah Bin Nasser, Director General del Supreme Centre for Family Affairs de Qatar y ha clausurado Richard Wilkins, director del Doha Institute for Family Studies and Development.