martes, 12 de enero de 2010

LAS CONSECUENCIAS IMPREVISTAS DE LAS UNIONES DE LESBIANAS

Firmado por Juan Meseguer Velasco
Lisa Miller y Janet Jenkins se conocieron en 1997. Poco tiempo después, Miller dejó su casa de Virginia y se fue a vivir con Jenkins. A finales de 2000 viajaron a Vermont, donde se acababan de legalizar las uniones civiles entre personas del mismo sexo, para establecer la suya. Compraron una casa y se instalaron en ese estado.
En 2002 Miller concibió por inseminación artificial y dio a luz a una niña, Isabella, que ahora tiene 7 años. Un año y medio después, Miller se separó de Jenkins, abandonó la práctica homosexual y entró a formar parte de un grupo evangélico.
Como en Virginia no eran legales las uniones civiles entre homosexuales, Miller consiguió sin problemas la custodia exclusiva de su hija. Pero entonces Jenkins recurrió a un tribunal de Vermont, amparándose en la ley de uniones civiles de ese estado.
El juez concedió generosos derechos de visita a Jenkins. A partir de ese momento, comenzó una batalla legal que ha involucrado ya a varios tribunales de ambos estados, a los medios de comunicación y a diversos grupos de presión.
Miller comenzó a poner trabas a las visitas de Jenkins, pues estaba convencida de que a su hija Isabella no le hacían ningún bien. De hecho, en 2007 denunció a su ex pareja por abusar de la niña. Pero los servicios de protección de menores de Virginia consideraron infundadas las acusaciones.
Durante los últimos meses, la tensión ha ido en aumento. El pasado 20 de noviembre, un tribunal de Vermont decidió dar la custodia exclusiva a Jenkins. La niña debía ser entregada el 1 de enero, pero Miller no apareció. Ahora está con su hija en paradero desconocido.
Piénsatelo dos veces
A estas alturas, el caso tiene difícil solución. Una cosa está clara: a la pequeña Isabella le ha tocado pagar los platos rotos. Los tribunales implicados dicen que quieren guiarse por el interés de la menor, pero lo cierto es que este criterio puede servir para defender tanto una cosa como la contraria.
Para Maggie Gallagher, presidenta de la National Organization for Marriage, este drama debería servir al menos para aprender una lección: “No establezcas una unión civil con alguien al que no quieras dar los derechos legales sobre tus hijos”, dice en declaraciones a Catholic News Agency
“Y no confíes demasiado en el criterio del ‘mejor interés del menor’. Porque si ese interés entra en conflicto con las normas de última moda, ten por seguro que a los tribunales no les importará qué es lo mejor para tu hijo”.
De hecho, en Estados Unidos fue muy polémica la sentencia que dictó el pasado 6 de octubre el Tribunal Supremo de Montana, en la que reconocía derechos parentales a una lesbiana sobre los hijos adoptados por su ex pareja.
Barbara Maniaci adoptó a un niño y a una niña mientras convivía con Michelle Kulstad. Las dos cuidaron de ellos hasta que se separaron en 2006. Tras la ruptura, Kulstad exigió seguir viendo a los niños, cosa a la que no estaba dispuesta Maniaci.
Kulstad pidió entonces ayuda a la American Civil Liberties Union (ACLU), la misma organización cuyos servicios jurídicos defienden también ahora a Janet Jenkins. Su principal argumento fue que se debían tener en cuenta los derechos de los niños y no sólo los de su ex pareja.
En 2008, un tribunal de Montana reconoció el derecho de visita a Kulstad. Pero Maniaci, que se casó con un hombre tras dejar la práctica homosexual, recurrió al Tribunal Supremo de ese estado alegando que quería educar a sus hijos en la forma en que ella y su marido veían correcta.
El Tribunal Supremo de Montana rechazó el recurso de Maniaci y ratificó el argumento del juez inferior, quien consideraba que Kulstad tenía derechos parentales sobre los niños por haber establecido con ellos una relación materno-filial.

GRAMSCI, SEXUALIDAD Y EL NUEVO ORDEN MUNDIAL

Es una parte importantísima en el camino hacia la falta de fe y que forma parte de la estrategia dictada por Antonio Gramsci: destruir a la familia para erradicar de la vida del hombre sus creencias y tradiciones sagradas.Esta destrucción familiar para acabar con los criterios cristianos les interesaba a muchas personas, no sólo a los comunistas. A ella se sumaban intereses racistas, comerciales y económicos de muchas personas, que incluían algunos grupos judíos y masones… entre muchos otros. Por eso, el apoyo económico a la estrategia fue inmenso.
Si tratamos de imaginarnos una familia verdaderamente destruida, terriblemente destruida, completamente destruida, podríamos imaginar a una en la que los esposos se lastiman, se engañan y se separan; una familia en la que las madres abandonan a sus hijos, o tal vez, una en la que las mamás matan a sus pequeños y éstos matan a sus padres enfermos.
Suena algo terrorífico, pero… eso era lo que buscaba Gramsci.
Era un reto grande:
¿Cómo hacer para que familias latinas, sólidas, unidas, aferradas a sus creencias, tradiciones y valores cristianos y familiares se desintegraran?
No podían sacar de repente anuncios que dijeran: "Maridos, abandonen a sus mujeres; mamás, maten a sus hijos; nietos, maten a sus abuelos". Nadie les hubiera hecho caso.
Así que se preguntaron: "¿qué es lo más sagrado en la familia, lo que más aprecian estas familias conservadoras?". Los hijos, fue la respuesta. "Arremetamos contra ellos y convenzámoslas de que tener un hijo es lo peor que les puede suceder. Después de eso, el resto será fácil".
Usaron dos estrategias: una, disfrazada de ciencia, para llegar al ámbito económico y de las empresas, que desarrolló Malthus con su teoría demográfica de la sobrepoblación y la carestía: "Si la población sigue creciendo, no habrá alimentos suficientes para todos".
Aunque era totalmente ridícula, porque la historia del mundo económico demuestra lo contrario, la propagaron por todos los medios, con fotografías desgarradoras y gráficas llamativas, de manera que pareciera la pura verdad. Y el mundo… se lo creyó. Ahora vemos las consecuencias en las poblaciones envejecidas de Europa.
La otra estrategia fue una campaña publicitaria dirigida directamente a cambiar la mente del pueblo, en el que ya existía un gran interés por tener cosas materiales. La campaña consistía en un solo mensaje aparentemente aceptable y poco dañino, que decía así: "La familia pequeña vive mejor".
Cualquiera que analice la frase racionalmente, un solo segundo, se dará cuenta de que es mentira, pues todos conocemos familias grandes y pequeñas que viven bien y también conocemos familias grandes y pequeñas que viven fatal. Así que nada que ver con la verdad. Pero nos la repitieron tanto, tanto, tanto, tanto… durante tantos, tantos, tantos años (más de 20), que nos la creímos.
La frase aparentemente nada dañina, tenía dos fines muy bien planeados:
1) Que la gente relacionara e igualara "vivir mejor" con "tener más cosas", de esa manera el hombre olvidaría que "vivir bien" significó algún día "portarse bien", "ser bueno".
2) Que la gente empezara a ver a los hijos como los enemigos del bienestar.
Con esto, el hijo dejó de ser un don maravilloso de Dios y pasó a convertirse, en la mente de las personas, en el enemigo potencial del bienestar familiar.
Como la gente olvidó que "vivir bien" tenía mucho que ver con "ser bueno", las virtudes y valores familiares pasaron a un segundo plano casi olvidado (exactamente lo que buscaba la estrategia de Gramsci) y fueron sustituidas por el "si quiero vivir bien, debo tener pocos hijos para poder tener más cosas".
Por supuesto, la industria de los anticonceptivos y todos los vendedores de "cosas", de cualquier cosa que pudieran comprar las familias, apoyaron felices esta iniciativa. Significaba mucho, mucho, mucho dinero para ellos. A un cristiano convencido de sus valores difícilmente le puedes vender algo que no necesite, pues sabe del recto uso de las creaturas. Tal vez te lo compre por hacerte el favor, pero nada más.
En cambio, a alguien que ha puesto el materialismo por encima de los valores cristianos, le puedes vender… lo que quieras. Por eso recibió tanto apoyo esta estrategia. Pero todavía no lograban destruir a la familia (sólo la habían hecho chiquita), así que completaron la con una segunda campaña, que sonaba casi igual que la anterior.
De nuevo, una frase solamente, repetida millones de veces por todos los medios y durante mucho tiempo: "Pocos hijos para darles mucho".
Esta segunda campaña, que duró otros 20 años, además de reforzar las ideas de la primera (el hijo como enemigo y el cambio de los valores por el materialismo), trajo como consecuencia una generación de padres que se sintieron obligados a "darles mucho" a sus hijos únicos (todo lo que pidieran) para compensar la falta de hermanos.
Y así crecieron estos niños, egoístas, demandantes y exigentes, acostumbrados a dar nada y recibir mucho (todo lo que quisieran). Ahora estos niños ya son adultos y se están casando con niñas de la misma generación, igual de egoístas, demandantes y exigentes, que no saben dar y se sienten con derecho a recibir mucho (todo lo que se les antoje).
El resultado, ya lo estamos viendo: matrimonios que duran uno o dos años, cuando mucho. Una verdadera epidemia de divorcios. Gramsci era muy listo, sin duda.
Otra consecuencia que trajo esta segunda campaña de los pocos hijos, fue una generación de mamás que se quedaron sin nada qué hacer cuando sus hijos únicos crecieron. Mujeres de 40 años que se encontraron un día con que lo único que tenían que hacer, a falta de otros hijos a quien entregarse, era pensar en ellas mismas, en su autorrealización.
No sólo ésta es la causa, pero sí es una de las raíces del feminismo radical: mujeres cuarentonas que se sienten oprimidas (porque no tienen en quién pensar) y desean liberarse (de su soledad y falta de actividad) para realizarse. En esta generación encuentran una tierra fertilísima el físico culturismo, las cirugías estéticas, los cursos de auto superación y todas las corrientes del New Age que promueven, ante todo, el sentirse bien con uno mismo.
El resultado… miles de mujeres que abandonan sus hogares para "estar bien consigo mismas". Otro triunfo de la estrategia de Gramsci.
Y bueno, ¿a quién se le antoja llegar a una casa en donde sólo vive una señora, operada de pies a cabeza, que vive de apio y agua, habla del ying y el yang, y que sólo piensa en sí misma? A nadie. Creo.
Esta generación de esposos, hombres, significó un mercado hermoso para las industrias de la pornografía y la prostitución. El adulterio… sí… una medalla más para Gramsci.
Una vez que la mente del pueblo aceptó la separación de la sexualidad y la fecundidad, la aceptación de lo demás ya viene por sí sola: de la anticoncepción vienen luego las relaciones sexuales antes y fuera del matrimonio y, ¿por qué no?, la homosexualidad. Si una cosa se vale, la otra también.
Y… una vez que la mente del pueblo aceptó que el hijo es el enemigo del bienestar, entenderá fácil que no sólo hay que evitarlos, sino que también hay que matarlos cuando no los deseamos. El aborto: mamás que matan a sus hijos… corona de laureles para Gramsci.
Aún hay más: si el niño por nacer significa un estorbo para el bienestar, mucho más lo será un anciano, un enfermo o un niño deforme. Eugenesia, selección de embriones y eutanasia: mamás que matan a algunos hijos y se quedan sólo con los sanos y nietos que matan a sus abuelos enfermos… Gramsci, te mereces un aplauso, has destruido a la familia cristiana.
Ahora sí, con la "Revolución sexual", la sociedad latina está lista para la toma de la sociedad política, la fuerza coercitiva. Hay leyes que aprueben todo lo anterior: divorcio, anticoncepción (salud reproductiva), homosexualidad (ideología de género), concubinato, aborto, eugenesia y eutanasia.
Adelante Gramsci, la mesa está puesta para ti, cuando se cumplen 70 años de tu muerte.
Lucrecia Rego de Planas

OVARIOS DESTRUIDOS: EL FRACASO DE LOS ANTICONCEPTIVOS

La doctora Bonnie Dunbar, una de las principales investigadoras en el campo de la anticoncepción, abandonó recientemente 30 años de trabajo en el desarrollo de una vacuna anticonceptiva, porque descubrió que el cuerpo femenino se rehúsa a ir en contra de su propia reproducción. La ciencia, una vez más, confirma la fuerza inalterable del diseño físico femenino.
Ya sea en la China rural, en la sabana africana o en el Occidente citadino, los cuerpos de las mujeres, y específicamente su capacidad reproductiva, son objeto de múltiples ataques. Píldoras, parches e implantes hormonales, espermicidas, etcétera, son intentos para detener el sistema de la mujer en una de sus capacidades más perfectas e integrales: darle la existencia a un ser humano, y por ende, continuar su especie.
Los anticonceptivos son, a fin de cuentas, una introducción invasiva de material extraño en el cuerpo de la mujer, que anula el proceso reproductivo natural. Lo que la doctora Bonnie Dunbar esperó desarrollar era una vacuna que podría engañar al sistema inmunológico femenino. Una forma de lucha contra las células reproductivas como si éstas fueran un virus. La vacuna era un intento insidioso de hacer que el cuerpo considerara el embarazo como una enfermedad.
La motivación detrás de su investigación sobre los anticonceptivos fue, como es lógico, el control de la población. “He pasado más de 20 años desarrollando vacunas, vacunas anticonceptivas”, explicó la doctora, “porque en mi juventud tuve una visión de que, tal vez, podríamos ayudar al problema de la población mundial y darles a las mujeres una opción para el control de la natalidad que no fuera invasiva a nuestras hormonas o a nuestros sistemas, o que tuvieran los efectos colaterales que ahora vemos en muchos métodos anticonceptivos”.
Se supone que ella esperaba que la inmunidad de la vacuna al embarazo durara varios años al menos y así resultaría un control de población más eficaz en las naciones en desarrollo.
En la mentalidad de los promotores del control natal, la píldora u otros métodos anticonceptivos requieren demasiada participación y disciplina de la mujer para ser efectivos. En esos métodos de corta duración y uso repetitivo (diario en el caso de las píldoras) la tasa de deserción y falla de uso son altísimas. Por supuesto es algo que nunca se molestan en decir en público.
Entre los muchos éxitos de su larga y brillante carrera, la doctora Dunbar formó parte de la plantilla de científicos de la Fundación “Harbor Branch” de la Universidad Atlántica de Florida, del Smithsonian Institution y, no nos sorprende en lo más mínimo, del Population Council, digamos, la “Universidad” de Rockefeller.
Ha recibido condecoraciones por sus décadas de trabajo en las vacunas anticonceptivas y en el año 1994 fue premiada por la National Institute of Health (el instituto encargado de la salud pública en EU) como la “First Margaret Pittman Lecturer” (Primera Catedrática Margaret Pittman). Ella es un miembro fundador de “The Africa Biomedical Center” (Centro Biomédico de Africa) en Kenia, donde actualmente vive.
A través de los años, la doctora Dunbar ha asesorado a la Organización Mundial de la Salud y a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés) en muchos proyectos de países en desarrollo, incluyendo China, India, América del Sur y África. (No es coincidencia que todas estas regiones son objetivos principales para los programas de control de población de las Naciones Unidas).
Tuve el placer de conocer a la doctora Dunbar recientemente en la IV Conferencia Pública Internacional sobre la Vacunación. Ella vino de Kenia para presentar los resultados de su fallida investigación de la vacuna y hacer un llamamiento sorprendente para una reorientación de fondos, apartados al VIH/SIDA y la investigación de la vacuna anticonceptiva, a las necesidades primarias de salud de los africanos y, por supuesto, a la reducción de la población.
Cuando empezó como estudiante de posgrado a desarrollar una vacuna anticonceptiva, se dio cuenta de que muchas mujeres infértiles tenían anticuerpos hacia su propia zona pelúcida. (La zona pelúcida es la glicoproteína que rodea el óvulo femenino o el huevo). Esto impedía que el esperma se uniera penetrando y fertilizando el óvulo. Esto se convirtió en la base de la hipótesis de la investigación de la doctora Dunbar.
“Por años,” explicó, “pensamos que si las mujeres eran infértiles debido a estos anticuerpos, pero por otro lado, eran perfectamente saludables, entonces esta situación se convertía en un eficaz método anticonceptivo, que evitaría la fecundación sin ser abortivo, ni tampoco interferiría con el sistema endocrino.”
Esperaba imitar este trastorno de infertilidad natural, para hacer una vacuna que desarrollaría en mujeres saludables respuesta inmunológica a sus propios óvulos. “El objetivo de nuestra vacuna era desarrollar autoinmunidad”, declaró la doctora Dunbar, así de claro y sin ninguna afectación.
La manera en que la doctora proponía generar autoinmunidad fue inyectar a sus conejos de laboratorio, no con sus propias glicoproteínas de la zona pelúcida (muy parecidas a otras proteínas del animal que realizan funciones diversas en su cuerpo, sino con las proteínas del cerdo. Estas últimas son lo suficiente extrañas para “engañar al conejo, produciendo anticuerpos en contra de sus mismas propias proteínas”.
Y fue eficaz. Estas inyecciones provocaron una respuesta autoinmune en los conejos inoculados. Sin embargo, hubo una dificultad mayor que, curiosamente, al final resultó insuperable:
“Descubrimos que cuando inmunizábamos a estos animales, les destruíamos completamente los ovarios,” admitió la doctora. “Desafortunadamente, no solamente estábamos evitando la fecundación, sino que generábamos toda una enfermedad autoinmune, también conocida como insuficiencia ovárica prematura”.
Ella probó la vacuna en varios animales, incluyendo primates, y descubrió en todos los casos que la vacuna causó una falla auto inmunológica permanente en los ovarios. Al observar las fotografías de estos ovarios devastados, completamente destruidos por el propio cuerpo femenino, la especialista tomó una decisión. Actuando con integridad, a menudo ausente en investigadores de anti-fertilidad, resolvió oponerse totalmente a cualquier desarrollo posterior de esta vacuna en seres humanos.
"Al declarar la muerte de esta vacuna para la investigación humana adicional", la doctora Dunbar declaró: "Yo seré responsable de la infelicidad de algunas personas en mi empresa de biotecnología y de algunas otras más".
Ahora esta antigua vacuna anticonceptiva está siendo desarrollada como un posible agente de esterilización no-quirúrgico para perros y gatos, y también se utiliza para seleccionar la limitada población de elefantes africanos. Y por supuesto en ello, no tenemos ninguna objeción.
Joan Robinson

ARGENTINA, ¿GAY FRIENDLY?

Por Juan Bacigaluppi
Kirchner: “El matrimonio entre personas del mismo sexo: una ampliación de los derechos civiles”. Síntesis de los hechos. Políticos pro gay. Católicos malminoristas. La avalancha gay. Forzar sentencias para cambiar las leyes
El 10 de enero, el ex-presidente Néstor Kirchner, actual diputado nacional, pero sobre todo marido de la presidente de la Nación, Cristina Kirchner, declaró al diario Página 12 de Buenos Aires: “En el siglo XIX sólo existía el matrimonio eclesiástico. La ley de matrimonio civil constituyó una ampliación de los derechos civiles. La que permitió el divorcio vincular un siglo después también. El matrimonio entre personas del mismo sexo será otra profundización equivalente. Esto no tiene nada que ver con ninguna religión, sólo con establecer la igualdad de todas las personas ante la ley. La gobernadora Fabiana Ríos fue muy valiente al permitir el matrimonio de esos dos muchachos en Tierra del Fuego”.
No sorprenden las declaraciones de Néstor Kirchner si se tiene en cuenta que durante su presidencia firmó un decreto programático de políticas antidiscriminatorias, que resume el plan de reingeniería social anticristiana del “matrimonio gobernante”.
La verticalidad que imponen los Kirchner a sus legisladores, hace suponer que los mismos obedecerán sin chistar sus consignas.
Síntesis de los hechos
El 28 de diciembre pasado, en la ciudad de Ushuaia, provincia de Tierra del Fuego, se realizó, como parte de una estrategia nacional para forzar el reconocimiento legal de este tipo de uniones, la primera pantomima de matrimonio entre personas del mismo sexo en Iberoamérica.
Alejandro Freyre y José María Di Bello obtuvieron una sentencia favorable a su matrimonio por parte de la jueza Gabriela Seijas, del fuero Contencioso Administrativo de la Ciudad de Buenos Aires, quien declaró anticonstitucionales dos artículos del Código Civil.
Gracias a las apelaciones de un grupo de valientes abogados esa sentencia fue suspendida por la jueza Marta Gómez Alsina, del Juzgado Nacional en lo Civil n° 85, para quien un juez del fuero Contencioso Administrativo no podía fallar sobre el Código Civil de la Nación. Además, la Sala E de la Cámara Nacional en lo Civil, suspendió el “matrimonio” hasta que no haya sentencia firme.
Sin embargo, los activistas gays se trasladaron a Tierra del Fuego con la complicidad del INADI, (Instituto Nacional contra la discriminación, la xenofobia y el racismo), que depende del gobierno nacional, y en esa provincia, la gobernadora Fabiana Ríos autorizó por decreto el llamado matrimonio de los dos homosexuales. Las acciones han sido apeladas, el dolo y la nulidad son evidentes, pero más allá de lo que digan los tribunales, el golpe de efecto de la propaganda homosexualista fue logrado.
Antecedentes de Ríos. Las dos lesbianas
Recordemos que la gobernadora Ríos, en septiembre de 2009, presentó en la Corte Suprema de Justicia de la Nación un recurso a favor de los casamientos entre personas del mismo sexo, argumentando que es "discriminatorio" limitar ese vínculo a los heterosexuales. El recurso fue presentado bajo la figura de amicus curiae, en una causa que data de febrero de 2007, en la que el máximo tribunal debe resolver si permite el casamiento de las lesbianas María Rachid y Claudia Castro. Rachid, es presidente de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans y funcionaria del INADI.
Firmaron el recurso, junto a la gobernadora, los representantes en el Congreso Nacional de la provincia de Tierra del Fuego, la senadora nacional María Rosa Díaz, la diputada Nélida Belous y el entonces diputado Leonardo Gorbacz. Ríos y esos legisladores nacionales llegaron a ser elegidos por las listas del ARI, apadrinados por la diputada nacional Elisa Carrió (vid. NG 767, 777, 789). Recordemos que otros muchos políticos pro gay forman o han formado las huestes de Carrió, por ejemplo, Marcela Rodríguez, Marta Maffei, Diana Maffia, Delia Bisutti, Carlos Raimundi, Susana García y Eduardo Macaluse.
Otros políticos
No sólo los kirchneristas, sino casi todos los políticos, están colonizados por el pensamiento políticamente correcto pro gay.
Por ejemplo, la jurisdicción Santa Fe del Partido Socialista, es otro de los amicus curiae en la causa sobre el “casamiento” de las dos lesbianas. Presiden su junta provincial, Roberto Lifschitz, el intendente que convirtió a la ciudad de Rosario en un paraíso gay, y Eduardo di Pollina, autor de uno de los proyectos de “matrimonio gay” que ha reunido más firmas en la Cámara de Diputados de la Nación (nº 1907-D-2007). Al partido pertenecen el gobernador de la provincia, Hermes Binner, y el senador nacional Rubén Giustiniani, bien recibido en ambientes masónicos.
Por su parte, la derecha sin remedio exhibe a un Mauricio Macri, jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (vid. NG 904, 930, 940), que en noviembre último, debiendo hacerlo, no apeló el fallo de la jueza Gabriela Seijas favorable a los dos hombres homosexuales. Sobre la actitud del jefe de gobierno, el cardenal Jorge Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, publicó un comunicado en el que afirma que en una reunión privada, “le reiteró a Macri que, al no apelar el fallo de la jueza en lo contencioso administrativo sobre el matrimonio de personas del mismo sexo, había faltado gravemente a su deber de gobernante y custodio de la ley”, (AICA, 24-11-09). Cabe recordar que en 2006, a propuesta de Macri, la Ciudad de Buenos Aires se adhirió a la Carta de la Tierra, (vid. NG 940).
Lo más lamentable es que, en ambientes católicos, se ha extendido el error malminorista de los que pretenden conformar al homosexualismo político con la inicua figura jurídica de las “uniones civiles” que, además de inútil frente a la avalancha gay, contradice expresamente el Magisterio de la Iglesia. (Cfr. Congregación para la Doctrina de la Fe, Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales, n. 5, 03-06-2003).
La avalancha gay. Forzar sentencias para cambiar las leyes
La Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans y otras asociaciones de gays y lesbianas han organizado para estos días, una presentación masiva de recursos de amparo por parte de homosexuales pidiendo contraer matrimonio. Según sus propias fuentes, hasta el 4 de enero pasado se habían presentado, “cuatro parejas en Santa Fe, tres en San Luis, tres en Chubut, dos en Santa Cruz, una en Tierra del Fuego, una en Tucumán, una en Mendoza, una en Córdoba, una en Salta; cuatro en Mar del Plata (una de ellas constituida por un varón y una trans), dos en La Plata; otras tantas en Vicente López, Olavarría, Quilmes, Lanús; y al menos dos más en Ciudad de Buenos Aires”, (Página 12, 04-01-10).
Con esta avalancha pretenden que el Congreso de la Nación legisle a favor de sus uniones antinaturales.
Además, la Corte Suprema debe definirse sobre el reconocimiento del llamado matrimonio de César Cigliutti y Marcelo Suntheim, dirigentes de la Comunidad Homosexual Argentina, que se casaron en Madrid en enero del año 2008, delante del concejal del Ayuntamiento, Luis Asúa Brunt, del Partido Popular (PP), (Página 12, 25-01-08, 10-12-09) FIN, 11-01-10 _______________________________
NOTICIAS GLOBALES

viernes, 4 de diciembre de 2009

MUJER INVISIBLE

UNIONES GAYS, NO SON NI PUEDEN SER MATRIMONIO

Salta, 4 Dic. 09 (AICA)
La Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad Católica de Salta (UCASAL) se pronunció sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo y aseguró que "donde no hay hombre y mujer no puede haber matrimonio".
“Con abstracción del análisis relacionado con la factibilidad o no de la regulación jurídica de las uniones homosexuales, lo cierto es que no son ni pueden ser matrimonio. En tal sentido, la denominación elegida de denominar legalmente ‘matrimonio’ a este tipo de uniones, es una solución inapropiada, inconveniente e injusta”, advierte.
La UCASAL precisó que es “inapropiada porque le confiere a la institución matrimonio un contenido contrario a su naturaleza, a su génesis, a su objeto propio. Inconveniente porque introduce una poderosa confusión a través una manipulación semántica del término, obligando a que se denomine matrimonio a lo que por definición no lo es”.
“Y básicamente injusta -subrayó- porque impide distinguir con el lenguaje dos vínculos radicalmente diferentes, ya que uno tiene la potencia vital de la intersexualidad y el otro no la tiene, y esa distinción insuperable debe encontrar necesariamente un correlato expresivo en el lenguaje común y en el lenguaje jurídico.
Texto de la declaración
1º) Hay dos circunstancias recientes que están produciendo un debate en el seno de la sociedad nacional, vinculado a la naturaleza del matrimonio como institución social y como núcleo del sistema familiar. En efecto, existen en la Cámara de Diputados de la Nación algunos proyectos de ley que pretenden la modificación del artículo 172 del Código Civil. En esta norma se establece como requisito de la existencia de un matrimonio, el consentimiento válido prestado por un hombre y una mujer. Los proyectos de modificación tienen a sustituir la necesaria comparencia del "hombre y la mujer", por el término "contrayentes". De este modo –si las modificaciones prosperaran – el matrimonio ya no sería un vínculo entre hombre y mujer sino que podría estar constituido por dos personas del mismo sexo.
En la misma línea, un juzgado de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires acaba de declarar inconstitucional este artículo 172 en tanto impide la existencia de matrimonio entre personas del mismo sexo. Ello, con el agravante de que los funcionarios encargados de la defensa de la acción pública omitieron apelar el fallo de referencia para posibilitar un debate judicial íntegro de la cuestión y llegar hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que es el órgano judicial final en materia de control constitucional de las leyes.
2º) Al respecto, es oportuno recordar que una regulación no es derecho por su sola imposición como régimen obligatorio de convivencia. Por el contrario, la subsistencia ordenada de la sociedad política es posible si se comporta con sujeción a normas que prevalecen sobre el arbitrio individual, que valen por sí en tanto tienen un propósito o finalidad que las especifica. Consiguientemente, el derecho es tal en tanto y en cuanto promueva o se proponga promover la satisfacción de aquellas exigencias de la naturaleza humana que sólo se pueden obtener mediante la vida en relación. El derecho aparece siempre en una cierta relación con el destino del hombre, con la posibilidad de que alcance su plenitud.
3º) En tal sentido la igualdad significa precisamente la exigencia constitucional de tratar igual lo que es igual y diferente lo que es diferente. No hacerlo implica precisamente lo que se conoce como discriminación inversa.
Por lo demás la norma que establece que el matrimonio debe celebrarse entre personas de distinto sexo tiene una justificación objetiva y razonable, que consiste en el interés del Estado en privilegiar las uniones que tienden a continuar la especie, sirven para la procreación y dan base a la familia, por lo tanto, el distinto tratamiento es proporcionado con respecto a su finalidad.
Así, no se discrimina ni se impone un límite descalificante al exigirse la heterosexualidad como requisito del matrimonio. Por el contrario, se parte de una nota objetiva que es presupuesto de la institución matrimonial. Lo contrario sería desconocer su esencia, es decir, aquello que define al matrimonio como tal.
4º) La UCASAL quiere, entonces, estar decididamente presente en este debate para afirmar su convicción de que el matrimonio es una institución cuya naturaleza descansa en un vínculo de amor entre un hombre y una mujer, cuyo objeto es el amor recíproco de los cónyuges y la procreación de los hijos. Donde no hay hombre y mujer no puede haber matrimonio. Esta definición reconoce su arraigo en una larguísima tradición de la cultura a la que pertenece la Nación Argentina, y que arranca en la civilización romana, donde "matrimonio" significaba el reconocimiento de un vínculo fáctico entre un hombre y una mujer, a través del cual se le confería a la mujer cierto status y pertenencia a la familia marital.
5º) Con abstracción del análisis relacionado con la factibilidad o no de la regulación jurídica de las uniones homosexuales, lo cierto es que no son ni pueden ser matrimonio. En tal sentido, la denominación elegida de denominar legalmente "matrimonio" a este tipo de uniones, es una solución inapropiada, inconveniente e injusta.
Inapropiada porque le confiere a la institución matrimonio un contenido contrario a su naturaleza, a su génesis, a su objeto propio. Inconveniente porque introduce una poderosa confusión a través una manipulación semántica del término, obligando a que se denomine matrimonio a lo que por definición no lo es. Y básicamente injusta porque impide distinguir con el lenguaje dos vínculos radicalmente diferentes, ya que uno tiene la potencia vital de la intersexualidad y el otro no la tiene, y esa distinción insuperable debe encontrar necesariamente un correlato expresivo en el lenguaje común y en el lenguaje jurídico.
6º) En realidad, la pretensión de las personas del mismo sexo que mantienen un vínculo de pareja está dirigida a alcanzar cierto status de derechos en razón de ese vínculo, en materias tales como reconocimiento de derechos de la seguridad social, patrimoniales y otros. La necesidad de la protección de dichos derechos deberá ser evaluada por los expertos, quienes podrán encontrar, en su caso, la fórmula de la técnica jurídica que los haga efectivos, sin agresión a instituciones básicas vigentes.
Así, en el derecho comparado, se advierte la existencia de instituciones distintas del matrimonio que ofrecen un marco jurídico protectorio a la convivencia de parejas tanto hetero como homosexuales, sin necesidad de que la constitución de ellas incida sobre el estado de familia de las personas. De este modo, existe una regulación de derechos hereditarios, de relaciones jurídicas patrimoniales, efectos previsionales, entre otras, sin que de la unión registrada deriven impedimentos matrimoniales, vínculos de afinidad o presunciones relacionadas con la filiación, que son propios del matrimonio. Tal es el caso del "pacto civil de solidaridad" del derecho francés, el "partenariado registrado" del derecho suizo, etc.
Incluso aquellos países que admiten el matrimonio entre personas del mismo sexo distinguen, en orden a los efectos, si se trata de la unión heterosexual u homosexual en cuestiones de filiación, determinación de la paternidad, como ocurre en Holanda y Bélgica, lo que es una prueba más que se trata de realidades distintas no susceptibles de ser equiparadas.

EL EUROPARLAMENTO CONDENA A LITUANIA POR DEFENDER LA FAMILIA

Nueva York (Estados Unidos), 4 Dic. 09 (AICA)
Con motivo de las repercusiones ocasionadas por el fallo de la corte europea de derechos humanos, que pretende obligar a Italia (82,2% de católicos) a retirar el crucifijo de las escuelas públicas, voceros del movimiento pro-vida de los Estados Unidos recordaron que ese fallo se suma a otras medidas punitivas de la Unión Europea como el castigo al diario católico de Polonia (95% de católicos) El Visitante Dominical, y el ataque directo del Parlamento Europeo contra la soberanía de un pequeño Estado Miembro.
Se refiere a Lituania (79% de católicos) cuyo parlamento aprobó una ley que protege a los niños de la propaganda homosexual, lo cual, dicen los voceros, “exasperó a la nueva casta gobernante europea, integrada por una mayoría de socialistas y masones”.
“El Parlamento Europeo -dice una nota firmada por Piero A. Tozzi, del movimiento en defensa de la familia- resolvió por 349 votos contra 218 condenar a Lituania por su “ley de protección de menores” que prohíbe la promoción de “relaciones homosexuales, bisexuales o poligámicas" entre los niños menores de 18 años de la nación báltica. Los críticos que defienden la vida y la familia sostienen que la medida, elucubrada en reacción contra la legislación nacional de un Estado Miembro soberano en cuestiones de familia, excede la autoridad del Parlamento.
En la resolución se solicita a la Agencia de Derechos Fundamentales que estime si la ley se opone a los estándares antidiscriminatorios europeos. Una opinión semejante sería no vinculante, aunque es probable que los activistas la utilicen para ejercer presión a fin de alcanzar un mayor reconocimiento de los derechos basados en la “orientación sexual”.
En una propuesta anterior presentada por la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa (ALDE, por sus siglas en inglés), la facción parlamentaria “liberal” pretendía iniciar demandas para suspender a Lituania según lo establecido en el artículo 7 del Tratado de la Unión Europea, pacto mediante el cual en 1992 se creó la Unión Europea (UE). Los parlamentarios unidos principalmente al grupo de los demócratas cristianos, el Partido Popular Europeo (PPE), trabajaron para suavizar los términos de la resolución y quitar la referencia al artículo 7. Mientras que los parlamentarios “progresistas” (socialistas y masones) se unieron para incriminar a Lituania de “promover la homofobia”, varios miembros del PPE y parlamentarios de derecha efectuaron declaraciones en oposición a la medida y expresaron su apoyo hacia el derecho soberano del país de aprobar leyes que protegen a las familias y a los niños. Entre ellos se hallaron el primer Jefe de Estado postsoviético lituano, Vytautas Landsbergis, y la parlamentaria eslovaca Anna Záborksá.
No obstante, el PPE se mantuvo dividido respecto de la medida, ya que casi todos sus miembros franceses votaron a favor de censurar a Lituania. De manera sorprendente, la delegación de Malta, junto con sus dos representantes del PPE, votó en bloque contra Lituania.
El Parlamento lituano (Seimas) aprobó en junio la ley de protección al menor. El presidente la vetó, aparentemente en reacción frente a las críticas de los políticos de Europa Occidental y de las organizaciones que promocionan y defienden la homosexualidad. Al mes siguiente, en julio, el Seimas anuló el veto. Se prevé que la ley entrará en vigor en marzo de 2010.
David Quinn, director del Instituto Iona de Irlanda y defensor de los derechos de la familia, dijo que la resolución constituye "una intromisión completamente injustificada en los asuntos nacionales de un Estado Miembro”. Los críticos como Quinn ven que se está usando el principio de no discriminación, particularmente en lo que concierne a la orientación sexual, para anular los largamente venerados valores de la libertad religiosa y los derechos de los padres. Quinn dijo que la anti-discriminación es “la llave maestra que abre todas las puertas de la casa”.
Si bien la UE “garantizó” que la protección constitucional irlandesa de la vida en gestación no se verá afectada por el voto positivo en Lisboa, la medida adoptada por el Parlamento Europeo respecto de Lituania avivó la preocupación entre los irlandeses euroescépticos, quienes temen que las instituciones europeas pretendan pasar por alto las leyes de su país. Entre otras modificaciones, el Tratado de Lisboa establece que la Carta de Derechos Fundamentales sea un documento vinculante para sus miembros. Aunque omite el tema del aborto, los críticos temen que la Corte Europea de Justicia interprete que ese derecho está contemplado en la Carta.

MEXICANOS CELEBRARÁN ESTE 8 DE DICIEMBRE EL DÍA MUNDIAL DE LOS DERECHOS DEL CONCEBIDO

D.F., 04 Dic. 09 / 05:32 am (ACI)
La Asociación Civil Derechos Humanos del Concebido anunció que este 8 de diciembre celebrará el "Día Mundial de los Derechos Humanos del Concebido" que tiene como objetivo que "el mayor número de personas en el mundo los reconozcan y también sean protegidos desde las leyes locales, nacionales e internacionales".
Según informó el grupo en una nota de prensa, la iniciativa invita "al diálogo, a la reflexión, a la búsqueda de la verdad, de la justicia y del amor y rechazan las soluciones simplistas que eliminan a miles de seres humanos en nuestro país y a millones en el mundo entero a través del aborto y de la eutanasia".
Asimismo, explica que "la Declaración de los Derechos Humanos del Concebido, surgió en junio del 2007 cuando a título personal como químico y sacerdote, Mons. Pedro Agustín Rivera Díaz, presentó una primera propuesta, y durante los meses siguientes, un grupo de especialistas en derecho, bioética, medicina, educadores y otros actores sociales, enriquecieron este documento con el que se llegó a la redacción final y fue presentado públicamente el 28 de agosto de ese mismo año".
Las celebraciones incluyen una movilización este domingo 6 de diciembre llamada "La Vida sobre ruedas", que recorrerá de 10:00 a 11:00 de la mañana el trayecto entre el Ángel de la Independencia a la Glorieta de la Palma. "Todos podemos participar en: bicicleta, carriola, silla de ruedas, patinetas, patines, etc., adornados con letreros alusivos a la vida. Asiste con tu familia", sugieren los organizadores.
El lunes 7 de diciembre se celebrará una Eucaristía y Hora Santa por todos los que trabajan por la Vida y las mujeres embarazadas, en la Antigua Basílica de Guadalupe, a las 17:00 horas.
La celebración central será el martes 8 de diciembre con una Eucaristía en el Santuario de las Víctimas del Aborto, Panteón Dolores, Av. Constituyentes s/n, Col. 16 de septiembre, al mediodía.