martes, 14 de abril de 2009

JALISCO OPTA POR LA VIDA

El jueves 26 de marzo de 2009 quedará grabado con letras de oro en la historia de Jalisco. Este día, la fuerza ciudadana hizo valer su voz y, por fortuna, los legisladores hicieron eco de la petición popular, ya que la Constitución de este estado defenderá la vida desde el momento de la concepción hasta su término natural.
Una lucha de dos años
El 6 de mayo de 2007 más de 30 mil jaliscienses salieron a las calles para poner de manifiesto su amor y respeto por la vida. No fue casualidad, sino una respuesta contundente a lo sucedido en el Distrito Federal, en donde se le dio carta de ciudadanía al asesinato de los no nacidos.
Ese día comenzó la historia de uno de los movimientos ciudadanos más importantes que ha tenido Jalisco en los últimos 20 años: “Mexicanos por la vida de todos”.
Ese día también nació “Agenda por la Vida”, la estrategia de esta coalición con la que se daría una lucha frontal y decidida contra la cultura de la muerte que ha sentado sus reales en la capital del país, y pretende extender sus brazos a lo largo y ancho de la nación.
En febrero de 2008, Mexicanos por la Vida presentó una iniciativa popular al Congreso del Estado para modificar la Constitución Estatal mediante el proceso ordinario que establece la ley de participación ciudadana, y hoy, poco después de un año, esta iniciativa es ya una realidad.
Maratónica sesión
A las 8:30 de la mañana poco más de 100 personas se habían reunido a las afueras del Palacio Legislativo con la firme certeza de que los legisladores habrían de cumplir cabalmente con su obligación.
Vestidos de blanco y con pancartas alusivas al “sí a la vida”, gente de distintos credos se conglomeró hasta sumar poco más de 200 personas, entre niños, jóvenes y ancianos.
A las 9:30, a todos los que llegaron temprano les permitieron entrar al recinto sin excluir a nadie, incluso a quienes, por razones inexplicables, estaban en contra de la vida. Después de las 11:00 de la mañana, el Presidente en turno del Congreso, el Diputado Samuel Romero Valle, dio fe del quórum legal para que los diputados iniciaran sesión ordinaria.
El tema de la vida estaba agendado después de otras dos discusiones: El macrobús y el ITEI (Instituto de Transparencia e Información Pública), por lo que ya se preveía que la sesión iba a ser maratónica.
Después de que fueron discutidos los primeros puntos, se acordó darle una “segunda lectura y en su caso aprobar” la iniciativa popular presentada por la “Coalición Mexicanos por la Vida de Todos”, pero en sesión extraordinaria.
Los asistentes entendían poco los procedimientos, “las tardanzas” y demás; lo importante era no desmayarse y permanecer ahí, donde la voz del pueblo debe llevar la “nota cantante”.
Con orden, con ardor
Cerca de 200 personas ocupaban las tribunas del recinto legislativo, las mismas que habían madrugado y lograron entrar al Congreso. Entre ellas se encontraban algunas personas a favor del aborto, las cuales acapararon, mediante la estrategia de la victimización, la atención de los medios de comunicación.
Durante la sesión no dejaron de tachar a los que no pensaban como ellos de “fanáticos asesinos”, y a los diputados, como “asesinos de mujeres”. Los de blanco, en cambio, se comportaban con orden pero con ardor por defender el primero y más fundamental de los derechos.
Poco antes de las 5:00 de la tarde comenzó la sesión extraordinaria en la que se dio segunda lectura a la iniciativa popular y en la que tres fracciones parlamentarias del PRI, PAN y PVEM fijaron su postura a favor de la iniciativa; sólo el PRD, eso sí, sin votarla en contra, abandonó el recinto.
A las 5:07 el tablero electrónico del Congreso indicaba que ya estaban los 28 votos mínimos requeridos para la reforma; en total hubo 30 votos a favor, dos abstenciones, y ninguno en contra.
El “sí se pudo” inundó el recinto, le siguieron los aplausos y las porras. El trabajo de dos años, el cabildeo, y la oración habían surgido efecto.
Lo que no se quiere ver
Mucho se ha escuchado en los medios de comunicación sobre el tema de la vida, pero se ha olvidado lo más importante: sí, fueron los diputados quienes valientemente la votaron, pero los ciudadanos fueron quienes lo pidieron a través de uno de los caminos democráticos más loables de nuestros días: la iniciativa ciudadana.
Lo que aconteció el pasado 26 de marzo en el Congreso de Jalisco no tiene precedente en la historia, y debe quedar grabado con letras de oro, porque hoy, la vida está protegida.
Erick Noriega

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