Mostrando entradas con la etiqueta Humanae Vitae. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Humanae Vitae. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de julio de 2009

DESARROLLO HUMANO NO PUEDE DESLIGARSE DE DEFENSA DE LA VIDA, DICE EL PAPA EN ENCÍCLICA SOCIAL

VATICANO, 07 Jul. 09 / 05:04 am (ACI)
En la encíclica Caritas in veritate (Caridad en la verdad), el Papa Benedicto XVI explica también que las encíclicas Humanae Vitae y Evangelii Nuntiandi de Pablo VI, son sumamente importantes para “delinear el sentido plenamente humano del desarrollo propuesto por la Iglesia”, ya que este tema no puede ir desligado de la defensa de la vida y el anuncio de Evangelio.
El Santo Padre explica al tratar este tema que “la encíclica Humanae vitae subraya el sentido unitivo y procreador a la vez de la sexualidad, poniendo así como fundamento de la sociedad la pareja de los esposos, hombre y mujer, que se acogen recíprocamente en la distinción y en la complementariedad; una pareja, pues, abierta a la vida. No se trata de una moral meramente individual: la Humanae vitae señala los fuertes vínculos entre ética de la vida y ética social, inaugurando una temática del magisterio que ha ido tomando cuerpo poco a poco en varios documentos y, por último, en la Encíclica Evangelium vitae de Juan Pablo II”.
Seguidamente destaca que “la Iglesia propone con fuerza esta relación entre ética de la vida y ética social, consciente de que no puede tener bases sólidas, una sociedad que –mientras afirma valores como la dignidad de la persona, la justicia y la paz– se contradice radicalmente aceptando y tolerando las más variadas formas de menosprecio y violación de la vida humana, sobre todo si es débil y marginada”.
Benedicto XVI se refiere entonces al tema del respeto a la vida, que “en modo alguno puede separarse de las cuestiones relacionadas con el desarrollo de los pueblos. Es un aspecto que últimamente está asumiendo cada vez mayor relieve, obligándonos a ampliar el concepto de pobreza y de subdesarrollo a los problemas vinculados con la acogida de la vida, sobre todo donde ésta se ve impedida de diversas formas”.
“En varias partes del mundo persisten prácticas de control demográfico por parte de los gobiernos, que con frecuencia difunden la contracepción y llegan incluso a imponer también el aborto. En los países económicamente más desarrollados, las legislaciones contrarias a la vida están muy extendidas y han condicionado ya las costumbres y la praxis, contribuyendo a difundir una mentalidad antinatalista, que muchas veces se trata de transmitir también a otros estados como si fuera un progreso cultural”, advierte el Pontífice.
Algunas organizaciones no gubernamentales, prosigue el Papa, “difunden el aborto, promoviendo a veces en los países pobres la adopción de la práctica de la esterilización, incluso en mujeres a quienes no se pide su consentimiento. Por añadidura, existe la sospecha fundada de que, en ocasiones, las ayudas al desarrollo se condicionan a determinadas políticas sanitarias que implican de hecho la imposición de un fuerte control de la natalidad. Preocupan también tanto las legislaciones que aceptan la eutanasia como las presiones de grupos nacionales e internacionales que reivindican su reconocimiento jurídico”.
Ante esta preocupante situación, plantea el Pontífice “la apertura a la vida está en el centro del verdadero desarrollo. Cuando una sociedad se encamina hacia la negación y la supresión de la vida, acaba por no encontrar la motivación y la energía necesaria para esforzarse en el servicio del verdadero bien del hombre. Si se pierde la sensibilidad personal y social para acoger una nueva vida, también se marchitan otras formas de acogida provechosas para la vida social”.
“La acogida de la vida forja las energías morales y capacita para la ayuda recíproca. Fomentando la apertura a la vida, los pueblos ricos pueden comprender mejor las necesidades de los que son pobres, evitar el empleo de ingentes recursos económicos e intelectuales para satisfacer deseos egoístas entre los propios ciudadanos y promover, por el contrario, buenas actuaciones en la perspectiva de una producción moralmente sana y solidaria, en el respeto del derecho fundamental de cada pueblo y cada persona a la vida”.
El Papa resalta luego el papel de la encíclica Evangelii nuntiandi que “guarda una relación muy estrecha con el desarrollo”. Pablo VI, explica, “aclaró la relación entre el anuncio de Cristo y la promoción de la persona en la sociedad. El testimonio de la caridad de Cristo mediante obras de justicia, paz y desarrollo forma parte de la evangelización, porque a Jesucristo, que nos ama, le interesa todo el hombre”.
Por eso, precisa el Pontífice, “la verdad del desarrollo consiste en su totalidad: si no es de todo el hombre y de todos los hombres, no es el verdadero desarrollo. Éste es el mensaje central de la Populorum progressio, válido hoy y siempre. El desarrollo humano integral en el plano natural, al ser respuesta a una vocación de Dios creador, requiere su autentificación en ‘un humanismo trascendental, que da [al hombre] su mayor plenitud; ésta es la finalidad suprema del desarrollo personal’. Por tanto, la vocación cristiana a dicho desarrollo abarca tanto el plano natural como el sobrenatural; éste es el motivo por el que, ‘cuando Dios queda eclipsado, nuestra capacidad de reconocer el orden natural, la finalidad y el ‘bien’, empieza a disiparse’”.
Aumento de población no causa subdesarrollo
Al hablar después de la falacia de la superpoblación, Benedicto XVI indica que “no es correcto considerar el aumento de población como la primera causa del subdesarrollo, incluso desde el punto de vista económico: baste pensar, por un lado, en la notable disminución de la mortalidad infantil y al aumento de la edad media que se produce en los países económicamente desarrollados y, por otra, en los signos de crisis que se perciben en la sociedades en las que se constata una preocupante disminución de la natalidad”.
Obviamente, continúa, “se ha de seguir prestando la debida atención a una procreación responsable que, por lo demás, es una contribución efectiva al desarrollo humano integral. La Iglesia, que se interesa por el verdadero desarrollo del hombre, exhorta a éste a que respete los valores humanos también en el ejercicio de la sexualidad: ésta no puede quedar reducida a un mero hecho hedonista y lúdico, del mismo modo que la educación sexual no se puede limitar a una instrucción técnica, con la única preocupación de proteger a los interesados de eventuales contagios o del ‘riesgo’ de procrear”.
Esta perspectiva, dice el Papa, “equivaldría a empobrecer y descuidar el significado profundo de la sexualidad, que debe ser en cambio reconocido y asumido con responsabilidad por la persona y la comunidad. En efecto, la responsabilidad evita tanto que se considere la sexualidad como una simple fuente de placer, como que se regule con políticas de planificación forzada de la natalidad”.
“En ambos casos se trata de concepciones y políticas materialistas, en las que las personas acaban padeciendo diversas formas de violencia. Frente a todo esto, se debe resaltar la competencia primordial que en este campo tienen las familias respecto del Estado y sus políticas restrictivas, así como una adecuada educación de los padres”, alerta.
Acoger la vida
“La apertura moralmente responsable a la vida es una riqueza social y económica. Grandes naciones han podido salir de la miseria gracias también al gran número y a la capacidad de sus habitantes. Al contrario, naciones en un tiempo florecientes pasan ahora por una fase de incertidumbre, y en algún caso de decadencia, precisamente a causa del bajo índice de natalidad, un problema crucial para las sociedades de mayor bienestar”.
Cuando la tasa de natalidad de alguna nación disminuye, aparecen algunos peligros, explica el Papa, como el hecho que “las familias pequeñas, o muy pequeñas a veces, corren el riesgo de empobrecer las relaciones sociales y de no asegurar formas eficaces de solidaridad”.
Por ello, el Santo Padre precisa que “se convierte en una necesidad social, e incluso económica, seguir proponiendo a las nuevas generaciones la hermosura de la familia y del matrimonio, su sintonía con las exigencias más profundas del corazón y de la dignidad de la persona. En esta perspectiva, los estados están llamados a establecer políticas que promuevan la centralidad y la integridad de la familia, fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, célula primordial y vital de la sociedad, haciéndose cargo también de sus problemas económicos y fiscales, en el respeto de su naturaleza relacional”.
Bioética
El Papa Benedicto XVI explica también en la Caritas in veritate que “en la actualidad, la bioética es un campo prioritario y crucial en la lucha cultural entre el absolutismo de la técnica y la responsabilidad moral, y en el que está en juego la posibilidad de un desarrollo humano e integral. Éste es un ámbito muy delicado y decisivo, donde se plantea con toda su fuerza dramática la cuestión fundamental: si el hombre es un producto de sí mismo o si depende de Dios”.
“Los descubrimientos científicos en este campo y las posibilidades de una intervención técnica han crecido tanto que parecen imponer la elección entre estos dos tipos de razón: una razón abierta a la trascendencia o una razón encerrada en la inmanencia. (…) La racionalidad del quehacer técnico centrada sólo en sí misma se revela como irracional, porque comporta un rechazo firme del sentido y del valor”, añade.
Por ello, precisa “la cerrazón a la trascendencia tropieza con la dificultad de pensar cómo es posible que de la nada haya surgido el ser y de la casualidad la inteligencia. Ante estos problemas tan dramáticos, razón y fe se ayudan mutuamente. Sólo juntas salvarán al hombre. Atraída por el puro quehacer técnico, la razón sin la fe se ve avocada a perderse en la ilusión de su propia omnipotencia. La fe sin la razón corre el riesgo de alejarse de la vida concreta de las personas”.
Para leer la encíclica completa, ingrese a: http://www.aciprensa.com/Docum/documento.php?id=251

martes, 6 de enero de 2009

CONFIRMAN PRONÓSTICO DE LA HUMANAE VITAE CON DOCUMENTO DE ASOCIACIÓN MÉDICA

ROMA, 06 Ene. 09 / 06:31 am (ACI).- El Presidente de la Federación Internacional de Asociaciones Médicas Católicas (FIAMC), Dr. José María Simón Castellví, dio a conocer una serie de argumentos científicos con los que se confirma el carácter profético de la encíclica Humanae Vitae del Papa Pablo VI.
En un artículo publicado en L'Osservatore Romano y titulado "La Humanae Vitae: Una profecía científica", el médico español da cuenta de la reciente publicación de la FIAMC de un documento oficial para conmemorar el 40 aniversario de esta importante encíclica, en el que se "demuestra irrefutablemente que la píldora denominada anovulatoria más usada en el mundo industrializado, la producida con bajas dosis de las hormonas estrógeno y progesterona, funciona en muchos casos con un efecto anti-implantatorio; es decir abortivo, porque expulsa un pequeño embrión humano".
Simón Castellví señala también que "este efecto anti-implantatorio es admitido en la literatura científica. Se habla sin pudor de una tasa de pérdida embrional. Pero, curiosamente, esta información no llega al gran público".
Asimismo precisa que "otro aspecto interesante tiene que ver con los efectos ecológicos devastadores de las toneladas de hormonas arrojadas al medio ambiente cada año. Tenemos datos suficientes para afirmar que uno de los motivos que generan la infertilidad masculina en occidente (con siempre menos espermatozoides en el hombre) es la contaminación ambiental provocada por los productos de la 'píldora'".
Al referirse a este tema, el Presidente de la FIAMC indica que este "efecto antiecológico exige una explicación de parte de los fabricantes" y recuerda que "la misma Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (International Agency for Research on Cancer), con sede en Lyon, agencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en su comunicado de prensa del 29 de julio de 2005, ya había constatado los efectos cancerígenos de los preparados orales de combinados de estrógenos y progesterona y los había clasificado en el grupo como un agente cancerígeno…"
Luego de explicar que son los "métodos naturales de regulación de la fertilidad los que son eficaces y respetan la naturaleza de la persona", el médico afirma que "al celebrar los 60 años de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre se puede decir que los métodos anticonceptivos violan al menos cinco importantes derechos: el derecho a la vida, el derecho a la salud, el derecho a la educación, el derecho a la información (su difusión ocurre en desmedro de la información sobre los métodos naturales) y el derecho a la igualdad entre los sexos (el peso de los anticonceptivos recae casi siempre sobre la mujer)".
Tras destacar la importancia de las relaciones sexuales dentro del matrimonio para la unión y el crecimiento en el amor de los cónyuges, el Presidente de la FIAMC señala que "la doctrina de la Humanae Vitae es poco seguida, entre los varios motivos, porque en su tiempo muchos médicos no la aceptaron".
"La pregunta opuesta –prosigue– puede ayudarnos a ver cuán profético fue Pablo VI. ¿Si hubiese aceptado la 'píldora', hoy habríamos podido prescribir conciencia algunos productos que sabemos son anti-implantatorios? El prestigio del médico está en ofrecer con autoridad a los cónyuges alternativas a la anticoncepción. La relación entre médico y paciente es tan fuerte que difícilmente se rompe, incluso si entre ellos parece un teólogo disidente. Para tal fin es necesario formar e informar más y mejor a los médicos sobre la fertilidad".
Finalmente, Simón Castellví considera que "nosotros los médicos católicos continuaremos desarrollando nuestra profesión. Sin embargo, dada la situación actual –con progresos muy lentos, muchas reticencias y millones de personas involucradas– me atrevo a pedirle respetuosamente a la Iglesia (a la Santa Sede) que cree una comisión especial para la Humanae Vitae".
El documento de la FIAMC sobre la Humanae Vitae "es un texto muy técnico, extenso, de cien páginas, con 300 citas bibliográficas, en su mayoría de revistas médicas especializadas. El documento ha visto la luz luego de muchos meses de investigación y de intenso trabajo de recolección de datos. Es justo recordar al curador, el médico suizo Rudolf Ehmann, quien ha dedicado a la redacción la misma cantidad de meses que dura un embarazo", explicó Simón Castellví.

martes, 2 de diciembre de 2008

ARGENTINA: REAFIRMACIÓN DE LA HUMANAE VITAE

En su reflexión semanal en el programa de televisión, Claves para un Mundo Mejor, el 29-11-08, Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata y presidente de la Comisión Episcopal de Educación Católica de la Conferencia Episcopal Argentina, señaló sobre el libro del Cardenal Carlo María Martíni, Conversaciones nocturnas en Jerusalén, que el título “podría interpretarse en este sentido: en esa obra el Ilustre Cardenal emite algunas opiniones muy poco claras, más bien obscuras”.

“Estas intervenciones del Cardenal Martini probablemente han obtenido la adhesión de algunos grupos, (…) pero me temo que para la mayoría de los fieles hayan sido escandalosas”.

Texto completo de la intervención de Mons. Aguer:
“Recientemente se ha publicado un libro del Cardenal Carlo María Martini titulado Conversaciones nocturnas en Jerusalén y, precisamente, el título podría interpretarse es este sentido: en esa obra el Ilustre Cardenal emite algunas opiniones muy poco claras, más bien obscuras”.

“Opina, o mejor dicho pone en duda, verdades y prácticas sostenidas permanentemente por la Iglesia como el celibato de los sacerdotes, la ordenación sacerdotal reservada a los varones, la inmoralidad de las relaciones homosexuales. Pero donde el Cardenal es muy claro es en su crítica, una crítica muy severa, a Paulo VI y a la Encíclica Humanae Vitae de cuya publicación se ha cumplido este año el cuadragésimo aniversario”.

“Llega a decir cosas muy serias como que esta Encíclica ha producido un grave daño con la prohibición de la contracepción artificial que allí se establece, lo cual habría determinado que muchas personas se hayan alejado de la Iglesia y la Iglesia de las personas”.

“Más aún: el Cardenal Martín le imputa a Paulo VI haber ocultado deliberadamente la verdad. Como que nos ha engañado a todos, como que el Papa, en realidad, no estaba convencido de lo que estaba enseñando, pero lo hizo igual. Las críticas continúan porque ahora enfocan también a Juan Pablo II que “siguió el camino de una rigurosa aplicación”, dice el Cardenal Martini, de las prohibiciones de la Encíclica como para mantener las afirmaciones que había hecho Paulo VI en un plano absolutamente indudable”.

“El Cardenal Martini luego propone que la Iglesia tendría que corregir este error. Dice textualmente: ‘Probablemente el Papa no retirará la Encíclica pero puede escribir una nueva sobre la materia que sea su continuación. Estoy firmemente convencido en que la dirección de la Iglesia pueda mostrar una vía mejor de cuanto no pudo lograr la Humanae Vitae, saber admitir los propios errores y la limitación de las propias visiones de ayer es signo de grandeza de ánimo y de seguridad. La Iglesia volverá a adquirir credibilidad y competencia’”.

“Llama mucho la atención que un Cardenal, tan importante, tan inteligente, tan destacado, como es el Cardenal Carlo María Martini se haga eco y haga suyas las críticas que dirige y ha dirigido a la Iglesia, durante décadas, esta cultura secularizada y aquellos sectores intraeclesiales que se han manifestado en una postura de disenso contra el magisterio eclesial”.

“En realidad la doctrina de la Humanae Vitae sigue una tradición constante que arranca en los Santos Padres. Unánimemente los Padres de la Iglesia han repudiado como inmoral la anticoncepción y cuando las técnicas modernas presentaron nuevos caminos para frustrar la fecundidad del acto conyugal, desde principios del siglo XIX, el magisterio ha sido constante en señalar el recto camino”.

“Podemos mencionar entre otros documentos la Encíclica Casti Connubii del Papa Pío XI, los numerosos discursos de Pío XII, lo que dice el Concilio Vaticano II en la Constitución Gaudium et Spes, los textos de Juan XXIII, la misma Humanae Vitae y muchos discursos de Paulo VI y toda la enseñanza de Juan Pablo II, especialmente su teología del cuerpo y de la sexualidad”.

“En la Encíclica Humanae Vitae se afirma algo fundamental que tiene que ver con el sentido del amor conyugal y el carácter inseparable del doble significado del acto de los esposos, el significado unitivo y el procreativo. De modo que se juega aquí algo fundamental para la vida cristiana de aquellos fieles de la Iglesia que están llamados al matrimonio”.

“Además, Benedicto XVI ha ratificado expresamente la doctrina de la Humanae Vitae y lo ha hecho en varias oportunidades en este año. Quiero citarles un discurso del 10 de mayo donde el Santo Padre dice: “40 años después de su publicación esa doctrina no sólo sigue manifestando su verdad, también revela la clarividencia con la que se afrontó el problema”.

“Benedicto XVI recuerda también que el texto de la Humanae Vitae ha sido muchas veces mal entendido y, aún, tergiversado. También señala: “Lo que era verdad ayer sigue siéndolo igualmente hoy. La verdad expresada en la Humanae Vitae no cambia, más aún, precisamente a la luz de los nuevos descubrimientos científicos su doctrina se hace más actual e impulsa a reflexionar sobre el valor intrínseco que posee”.

“Se refiere el Papa precisamente, como les decía recién, al significado verdadero del amor conyugal”.

“Estas intervenciones del Cardenal Martini probablemente han obtenido la adhesión de algunos grupos, de algunos sectores de gente que piensa que son planteos inteligentes y a los cuales habría que hacer caso, pero me temo que para la mayoría de los fieles hayan sido escandalosas. Dicho esto con el respeto debido al ilustre Cardenal”.

“Ahora bien: nosotros, si nos dejamos llevar por nuestro instinto católico, sabemos muy bien a lo que tenemos que adherir. Tenemos que adherir a la doctrina constante de la Iglesia y a la enseñanza de Benedicto XVI que es el Pastor que actualmente, a todos, nos guía”.FIN, 30-11-08
______________________________
NOTICIAS GLOBALES

lunes, 24 de noviembre de 2008

LA ENCÍCLICA "HUMANAE VITAE" 40 AÑOS DESPUÉS

Dossier especial de "Humanitas"
SANTIAGO, domingo, 23 noviembre 2008 (ZENIT.org).- Con motivo de los 40 años de la publicación de la encíclica Humanae vitae del papa Pablo VI, Revista Humanitas de la Pontificia Universidad Católica de Chile (http://www.humanitas.cl/) publica un Cuaderno Especial que reúne textos del actual pontífice y de su antecesor, más los de otros autorizados especialistas en esta materia.
Así, por ejemplo, los cardenales Carlo Caffarra y Angelo Scola, antiguos presidentes del Instituto Juan Pablo II para Estudios sobre Matrimonio y Familia, su actual titular monseñor Livio Melina y otros autores como el cardenal Antonio María Rouco-Varela, arzobispo de Madrid, monseñor Fernando Chomalí, obispo auxiliar de Santiago y el profesor Josef Seifert, rector de la Academia Internacional de Filosofía en el principado de Liechstenstein.
El texto de esta encíclica "a menudo mal entendido y tergiversado, suscitó un gran debate, entre otras razones, porque se situó en los inicios de una profunda contestación que marcó la vida de generaciones enteras", señaló Benedicto XVI en el discurso a los participantes en el Congreso Internacional sobre la Humanae vitae, en mayo pasado, que se reproduce en este Cuaderno Especial.
Particular interés reviste el texto "La verdad de la Humanae vitae", escrito por el entonces cardenal Karol Wojtyla para L'Osservatore Romano, apenas seis meses después de firmada la encíclica, cuando una gran polémica mundial se desarrollaba en torno a la misma. "La encíclica de Pablo VI presenta, en cuanto documento del Magisterio Supremo de la Iglesia, una enseñanza de la moral humana y a la vez cristiana en uno de sus puntos clave: la verdad de la Humanae vitae constituye por tanto una verdad normativa. Nos recuerda los principios de la moral, que constituyen la norma objetiva. Esta norma está también inscrita en el corazón del hombre", señaló en ese momento el futuro papa.
Todos los textos de este Cuaderno titulado "A cuarenta años de la encíclica Humanae vitae" se encuentran disponibles en PDF en el sitio web de Revista Humanitas http://humanitas.cl/html/destacados/cuadernohv.html

lunes, 17 de noviembre de 2008

FIAMC: REEVANGELIZAR CON LA HUMANAE VITAE

Por Juan C. Sanahuja
Re-evangelizar. La rebelión contra la Humanae vitae. Consejos para la práctica médica. La objeción de conciencia. La mujer deja de ser mujer con las hormonas anticonceptivas.
El 6 de noviembre, en Roma, la Federación Internacional de Asociaciones Médicas Católicas (FIAMC), con motivo de celebrarse este año el 40° aniversario de la Humanae vitae, dio a conocer un extenso documento en el que reafirmando la doctrina de esa encíclica de Pablo VI, se insiste en la urgente necesidad por parte de todos los médicos católicos de proclamarla “a través del testimonio personal en su actividad médica”.
Re-evangelizar
Dice la FIAMC: “En esta misión a la que todos nosotros, los médicos, hemos sido especialmente llamados, no podemos olvidar que nuestra tarea es, por una parte, la re-evangelización interna de los miembros de las instituciones católicas, en especial de los centros médicos, y por otra parte, una nueva evangelización hacia afuera, hacia todas las instituciones y áreas de la vida, lo que puede requerir de gran entrega, coraje y sacrificio personal”.
Tras afirmar varias veces que cualquier forma de regulación artificial de la natalidad está estrictamente prohibida ya que es intrínsecamente mala y, por lo tanto, no puede justificarse de ningún modo con argumento alguno, la FIAMC reafirma que “la doctrina de la Iglesia plasmada en Humanae vitae es ante todo una explicación de la ley moral natural comprensible para la razón humana. En el caso de que no se llegue a la comprensión del texto, debe aceptarse humildemente, con sencillez de espíritu, una obediencia práctica basada en la confianza de que la doctrina de la Iglesia dispone de una comprensión más profunda de estas obligaciones de moral natural”.
La rebelión contra la Humanae vitae
La declaración constata que, sin embargo, “apelando a la conciencia adulta de cada uno, no se tuvo ningún pudor en reclamar, con constantes proclamas y referendos eclesiásticos, el ‘derecho democrático’ del pueblo del Señor a decidir por sí mismo, autocráticamente, acerca de la estructura de la Iglesia y de sus inalterables declaraciones doctrinales”, como por ejemplo, la Declaración de Königstein en Alemania o la Declaración de Mariatrost en Austria, en las que se promovió la desobediencia a estas enseñanzas doctrinales. “Hoy muchos piden a los responsables que admitan claramente su culpa y rectifiquen”, afirma la declaración de la FIAMC. (Vid. NG 929 Canadá: la vuelta a la Humanae vitae).
Consejos para la práctica médica
Con lenguaje claro y directo el documento afirma: “El ejercicio médico no puede llegar nunca al extremo de poner en peligro la salvación eterna del paciente o del médico”.
Citando el n. 74 de la encíclica Evangelium vitae, la FIAMC recuerda al obligación de acudir a la objeción de conciencia por parte de los médicos, porque cada vez es más frecuente que se les pida “especialmente a los ginecólogos y los especialistas en medicina general al servicio de la salud pública, que aseguren el suministro a la población de contraceptivos, preservativos, de la ‘píldora del día después’, etc., y que se muestren abiertos a otras formas nuevas de la llamada ‘salud reproductiva’ (esterilización, fecundación in vitro, diagnóstico prenatal para la selección, aborto, etc.)”, participando así “en una cultura de la muerte que se opone decididamente a la moral natural y a la doctrina de la Iglesia”.
Para la Federación, deberían formarse redes internacionales en defensa de los médicos objetores de conciencia, para que estén “a salvo no sólo de sanciones penales, sino también de cualquier daño en el plano legal, disciplinar, económico y profesional”, (Enc. Evangelium vitae, n. 74).
Recordamos que el mismo número de la Evangelium vitae dice que: “A veces las opciones que se imponen son dolorosas y pueden exigir el sacrificio de posiciones profesionales consolidadas o la renuncia a perspectivas legítimas de avance en la carrera”.
Por eso, entre otras cosas, la FIAMC pide a las universidades y hospitales católicos, que están llamados a seguir la doctrina de la Humanae vitae, que ayuden generosamente formando una red internacional de personal docente altamente cualificado, en vistas a la formación de médicos católicos que se encuentren discriminados o bajo una inaceptable presión a causa de sus convicciones morales, para que puedan especializarse en el área de la obstetricia y la ginecología. También las universidades y hospitales católicos, dice la FIAMC, deben estar abiertos para dar trabajo sólo a quienes respeten la ley natural y la doctrina de la Humanae vitae.
Algunos efectos secundarios
Dejando en claro que no se debe medir la maldad moral del acto anticonceptivo por los efectos secundarios de los anticonceptivos, ya que el acto anticonceptivo es siempre intrínsecamente malo, y por lo tanto, “también el uso de un contraceptivo completamente libre de efectos secundarios es absolutamente condenable”, la Federación advierte que “muchos anticonceptivos tienen además un efecto abortivo, lo que, aunque sea un efecto secundario, es absolutamente inaceptable”.
Además, “en no pocos casos se acaban juntando un gran abanico de efectos secundarios no deseados, más o menos graves, como la trombosis, la apoplejía, el cáncer, etc.”
La mujer deja de ser mujer
Concluye el documento diciendo: “Un importante efecto secundario de todos los anticonceptivos hormonales, si se toman durante largos periodos de tiempo, es su efecto sobre el cerebro, sobre todo el sistema nervioso y los órganos sensoriales, que están repletos de receptores hormonales. De hecho afecta a todo el cuerpo y, por lo tanto, al comportamiento social propio de la mujer, a su vida emocional, así como a su sensibilidad y a su feminidad. La potencial peligrosidad de este efecto secundario por ahora no se puede apreciar suficientemente. Pero lo cierto es que, este efecto de alteración hormonal en todas las células que disponen de receptores de hormonas en el cuerpo humano, afecta a todas las mujeres que toman anticonceptivos hormonales”. FIN, 15-11-08
____________________________
NOTICIAS GLOBALES

viernes, 10 de octubre de 2008

LA PÍLDORA DEL DÍA DESPÚES, DAÑINA Y POCO EFICAZ

El doctor Renzo Puccetti analiza un estudio presentado al congreso nacional de ginecólogos
ROMA, viernes 9 de octubre de 2008 (ZENIT.org).- Las palabras con que el Papa Benedicto XVI se dirigió a los participantes en el congreso internacional dedicado a los 40 años de la encíclica de Pablo, Humanae Vitae, han suscitado numerosas reacciones.
El Santo Padre, afirmando la postura de la Iglesia sobre el bien constituido por el amor esponsal, un bien que hay que promover protegiéndolo de la cultura contraceptiva tan presente en el proceso de reducción del mismo a pura satisfacción, había alentado a la investigación en el campo de los métodos naturales de control de la fertilidad, respetuosos de las auténticas dimensiones constitutivas de la unión esponsal, la unitiva y la procreativa.
Los líderes de la Sociedad Italiana de Ginecología y Obstetricia (SIGO) reunidos en Turín para su congreso nacional, han respondido indirectamente al Papa, sosteniendo que existe la posibilidad de recurrir a los métodos naturales, pero que los métodos contraceptivos son más eficaces.
Para profundizar en el tema, ZENIT ha entrevistado al doctor Renzo Puccetti, miembro del grupo de trabajo de la European Medical Association, autor del libro “El hombre no deseado. De la píldora de Pincus a la RU 486”, que, junto con otros especialistas, ha presentado al congreso ginecológico de Turín un estudio sobre la píldora del día después.
¿Cuáles son los principales resultados de su estudio?
Puccetti: Hemos realizado un modelo interpretativo capaz de explicar lo que sabemos desde hace tiempo, o sea, que los resultados esperados de la difusión de la conocida como píldora del día después han fracasado en conjunto a la hora de reducir, a nivel de población, los embarazos no deseados y los abortos. Hemos mostrado mediante análisis cuantitativos que queriendo negar el posible impedimento de la implantación del embrión que lleva a cabo este medicamento, se debe admitir una eficacia real significativamente inferior a lo que comunmente se cree.
Según nuestros cálculos además, la dilación a la hora de tomar el fármaco tiene en conjunto un impacto escasísimo, numerosos estudios no han evidenciado correlación alguna entre eficiacia y asunción. La supuesta urgencia prescriptiva es por tanto, en la práctica, una instancia fundada en datos en conjunto de escasa relevancia. No cabe esperar ningún incremento significativo de eficacia de la venta del fármaco como producto libre, como tampoco se ha demostrado mejora alguna en la distribución a las mujeres para usarse en caso de emergencia.
La asociación de los ginecólogos itañianos ha puesto en marcha desde hace algunos meses una campaña de sensibilización en el uso de contraceptivos, dirigido en particular a los jóvenes, afirmando que ésta es la mejor manera de prevenir los embarazos no deseados y el aborto.
¿Usted está de acuerdo?
Puccetti: Afortunadamente, no todos los ginecólogos piensan así. Con todo, es verdad que le trata de un reflejo de una postura difundida que se puede resumir en el eslógan: más contracepción, menos abortos. Los hechos demuestran que se trata de un eslógan falso. Tras más de 40 años de la introducción de la píldora anticonceptiva, el número de abortos ha crecido de forma espectacular, a menudo en mayor medida precisamente en los países donde más se ha difundido la cultura contraceptiva. Está a punto de publicarse un estudio nuestro en el que, con números en la mano, se muestra de forma muy sólida el fracaso de la estrategia contraceptiva. Se trata de una realidad que, aunque tímidamente, también en el mundo científico está tomando conciencia lentamente, como atestigua la creciente aparición de estudios que lo apoyan. La afirmación de que es necesario acudir a la contracepción para reducir los embarazos no deseados y los abortos refleja como mínimo un escaso conocimiento de los datos de la literatura médica, aunque es posible que sea expresión de un cierto oscurantismo ideológico.
¿Por qué según usted existen estas resistencias?
Puccetti: No quiero pensar en intereses de tipo económico. Pienso que más bien muchos cometen un grave error de concepción.
¿Cuál?
Puccetti: El de reducir al ser humano a su sola dimensión biológica, aceptando así la idea de que la sexualidad humana se identifica con la única dimensión genital. Esta postura ha alimentado una fracasada carrera tecnológica dirigida a asegurar la posibilidad de un sexo libre, olvidando que la libertad es verdadera cuando se desarrolla su dimensión de la rsponsabilidad.
¿Por qué fracasada?
Puccetti: Porque son las personas, las primeras las mujeres, que se rebelan contra esta perspectiva. Se ha probado todo, la búsqueda de productos teóricamente más tolerados, más fáciles de tomar y suministrar no ha surtido ningún efecto. Las mujeres se resisten a someterse por mucho tiempo a la dictadura farmacológica tendente a atrofiar su potencial fertilidad. Lo confirman dos vastos estudios apenas publicados. Después de sólo tres meses, casi la mitad de las mujeres no renueva la prescripción contraceptiva, en un año el porcentaje desciende al 15%. No tienen efecto las formulaciones hormonales teóricamente mejor toleradas.
Un gran porcentaje de abortos se verifica en mujeres qu duante el mes de la concepción estaban haciendo uso de la contracepción. Cando la contracepción se suspende o se cambia el método contraceptivo, las personas no cambian sus hábitos sexuales, plasmadas en el comportamiento contraceptivo asumido en precedencia. Estos son algunso de los factores que contribuyen a hacer inapropiada la opción de regular la naturaleza. Al contrario, creo que hay grandes posibilidades si se decide invertir recursos financieron e intelectuales en el campo de regularse con la naturaleza.
Para concluir, ¿qué sugiere?
Puccetti: Es necesario dejar de proceder de forma ideológica, debe haber una apertura a la realidad, comprenderla, no dejarse tentar por atajos que traen sólo problemas, pasar, como dice el profesor Noia, “de la información al conocimiento”.
El nobel de medicina Alexis Carrel una vez afirmó que “mucho razonamiento y poca observación conducen al error, poco razonamiento y mucha observación llevan en cambio a la verdad”. Le dejo imaginar cual puede ser el resultado si se observa poco y se razona mal.
[Por Antonio Gaspari, traducción de Inma Álvarez]

domingo, 5 de octubre de 2008

CONGRESO POR 40 ANIVERSARIO ENCÍCLICA HUMANAE VITAE

CIUDAD DEL VATICANO, 3 OCT 2008 (VIS).-Benedicto XVI ha escrito un mensaje a monseñor Livio Melina, presidente del Pontificio Instituto Juan Pablo II para los estudios sobre el matrimonio y la familia, con motivo del congreso organizado por esa institución y por la Universidad Católica del Sagrado Corazón para conmemorar el 40 aniversario de la publicación de la encíclica de Pablo VI "Humanae vitae".

En ese importante documento, escribe el Papa, "se afronta uno de los aspectos esenciales de la vocación matrimonial y del camino específico de santidad que lleva aparejado. Los esposos, efectivamente, habiendo recibido el don del amor, están llamados a hacerse a su vez don, el uno para el otro, sin reservas".

"La posibilidad de procrear una nueva vida humana está incluida en la donación integral de los cónyuges. (...) Excluir esa dimensión comunicativa mediante una acción que apunte a impedir la procreación significa negar la verdad íntima del amor esponsal", observa el Santo Padre, señalando que cuarenta años después de la publicación de la "Humanae vitae" se comprende cuanto haya sido decisiva "para comprender el gran sí que implica el amor conyugal".

A la luz de la encíclica "los hijos no son sólo el objetivo de un proyecto humano, sino que se reconocen como un don auténtico al que acoger con actitud de generosidad responsable hacia Dios, primera fuente de la vida humana".

Benedicto XVI recuerda que "en su camino, la pareja puede atravesar circunstancias graves que hagan prudente distanciar el nacimiento de los hijos o incluso suspenderlo. Y es aquí donde el conocimiento de los ritmos naturales de fertilidad de la mujer es importante para la vida de los cónyuges".

"Los métodos de observación, que permiten a la pareja determinar los períodos de fertilidad -explica- le permiten administrar lo que el Creador ha grabado con sabiduría en la naturaleza humana sin turbar el significado íntegro de la entrega sexual. De este modo los cónyuges, respetando la plena verdad de su amor, podrán modular la expresión siguiendo estos ritmos. (...) Obviamente para ello es necesaria una madurez del amor (...) y un diálogo y respeto recíprocos".

El Papa elogió después el apoyo que la Universidad Católica del Sagrado Corazón ofrece al Instituto Internacional de Investigación Pablo VI sobre la fertilidad e infertilidad humana para una procreación responsable, cuya tarea es "fomentar el progreso de los métodos, tanto para la regulación natural de la fertilidad humana como para la superación natural de la eventual infertilidad" .

En esa perspectiva, "muchos investigadores se dedican a la lucha contra la esterilidad . Salvaguardando plenamente la dignidad de la procreación humana, algunos han llegado a resultados antes inalcanzables. Hay que alentar a los científicos a seguir sus investigaciones para prevenir las causas de la esterilidad y solucionarlas, de modo que las parejas estériles consigan procrear respetando tanto su dignidad personal como la del nonato".

El Santo Padre se interroga después sobre el porqué hoy el mundo y también tantos fieles "encuentran tan difícil comprender el mensaje de la Iglesia que explica y defiende la belleza del amor conyugal en su manifestación natural", y observa que si bien "la solución técnica, incluso en las grandes cuestiones humanas parezca a menudo la más fácil, oculta en realidad la cuestión de fondo que atañe al sentido de la sexualidad humana y a la necesidad de un dominio responsable para que su ejercicio sea expresión del amor personal".

"La técnica no puede sustituir la maduración de la libertad cuando está en juego el amor. Al contrario, como sabemos muy bien, ni siquiera basta la razón. (...) Sólo el corazón percibe las exigencias de un gran amor, capaz de abrazar la totalidad del ser humano".

El Papa concluye deseando que el congreso conmemorativo de la "Humanae vitae" dé "abundantes frutos y ayude a los cónyuges para que prosigan su camino cada vez con más sabiduría y claridad, alentándoles en su misión de ser, en el mundo, testigos creíbles de la belleza del amor".

martes, 30 de septiembre de 2008

LA "HUMANAE VITAE", ENCÍCLICA "PROFÉTICA"; SEGÚN LOS OBISPOS DE CANADÁ

Invitan a los fieles a “leerla” y a “integrar sus enseñanzas en la vida”
OTTAWA, martes 30 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- Los obispos canadienses han escrito una carta pastoral a sus fieles con motivo del 40 aniversario de la promulgación de la encíclica Humanae Vitae, que califican de "profética", a la vez que invitan a redescubrirla y a "integrar en sus vidas esta importante enseñanza".
La carta, aprobada por la Asamblea Plenaria de los obispos y hecha pública el pasado 26 de septiembre, fiesta de los Mártires Canadienses, afirma que la Humanae Vitae, que fue acogida en su día en medio de una fuerte controversia, "es mucho más que un no a la contracepción".
"El documento profundiza en la transmisión de la vida humana... la tarea más seria en la que la pareja casada colabora libre y responsablemente con el Creador", y que está "íntimamente conectada con la vida y la felicidad de los seres humanos", afirman.
En este sentido, los prelados insisten en la importancia de la "teología del cuerpo" desarrollada posteriormente por Juan Pablo II, y que consideran una "revolución" que "tendrá efectos muy positivos en el cristianismo del siglo XXI".
"Invitamos a nuestros fieles a ser los primeros en experimentar su potencial liberador", afirman.
La gran aportación de la Humanae Vitae y de Juan Pablo II es la de mostrar "el diseño de Dios respecto al amor humano" en sus aspectos "naturales, sobrenaturales y eternos", así como el "significado esponsal del cuerpo humano".
"Dios hizo del matrimonio, y más específicamente, del acto conyugal, una expresión de su propio amor, la cuestión es esta: ¿cómo ama Dios? Cristo, Dios hecho hombre, nos da la respuesta: reflexionando sobre la Cruz y en la Eucaristía, vemos que este amor se entrega 'hasta el final'. Este es el amor al que están llamados los esposos".
El aborto, la esterilización y la contracepción, por tanto, "están en oposición con la voluntad del Creador", añaden.
La paternidad y la maternidad, por tanto, deben "ser guiadas por el Espíritu Santo". "Los esposos que eligen la planificación natural reconocen en el otro su dignidad de personas, incluyendo el don de su fertilidad".
La Humanae Vitae y la "teología del cuerpo", explican los obispos, "suponen una gran oportunidad para un mundo que a menudo está demasiado ocupado en protegerse a sí mismo contra el extraordinario potencial de vida de la sexualidad".
"En la estela de estos dos Papas proféticos, la Iglesia, experta en humanidad, lanza un mensaje inesperado: la sexualidad es amiga del hombre, un don de Dios", concluyen.
El mensaje entero puede leerse en: http://www.cccb.ca/
Por Inma Álvarez

miércoles, 13 de agosto de 2008

DURA RESPUESTA DE LA SANTA SEDE A "CATÓLICOS" ABORTISTAS

Ciudad del Vaticano, 13 Ago. 08 (AICA)
Mediante un comunicado, el director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi SJ, criticó duramente la "carta abierta al Papa" firmada por organizaciones sedicentes "católicas" que critican la Humanae Vitae en ocasión del 40º aniversario de su publicación, y que fue publicada como aviso pago en el diario italiano "Corriere della Sera".
"Ante todo –dice el padre Lombardi– los firmantes son un cierto número de grupos bien conocidos por sus posiciones contestatarias, que no se limitan a la enseñanza sobre la moral conyugal, sino también a otros temas (por ejemplo la ordenación de las mujeres) y que están desde hace tiempo en contraposición con el magisterio de la Iglesia. No hay, por tanto, nada de nuevo".
El portavoz de la Santa Sede señala además que la larga lista de grupos firmantes "no debe impresionar, porque se trata frecuentemente de diversas secciones locales del mismo grupo, y muchos de estos grupos son muy poco significativos".
El padre Lombardi se refiere luego a la "acusación más dura" según la cual "la posición católica es la causa de la difusión del SIDA, y por tanto de dolor y de muerte, al obstaculizar políticas iluminadas de salud pública. Esta acusación carece completamente de fundamento".
"La difusión del SIDA es totalmente independiente de la confesión religiosa de las poblaciones y de la influencia de las jerarquías eclesiásticas -aclara-. Además, las políticas de repuesta al SIDA fundadas principalmente en la difusión de preservativos han fracasado ampliamente. La respuesta al SIDA requiere de intervenciones mucho más profundas y articuladas, en las cuales la Iglesia está muy activa en diversos frentes".
"Pero sobre todo -responde el padre Lombardi-, "la ‘carta’ no toca ni siquiera de lejos la verdadera cuestión que está en el centro de la Humanae Vitae, es decir el nexo entre la relación humana y espiritual entre los cónyuges, el ejercicio de la sexualidad como su expresión y su fecundidad. En toda la carta, la palabra 'amor' no aparece ni una sola vez. Parece que a los grupos firmantes esto no les interesa para nada. En la mera contracepción parece residir para ellos la única esperanza de las parejas del mundo".
El vocero vaticano añade que "para comprender el significado de la Encíclica y su valor profético sería bueno en cambio releer el discurso del Papa del 10 de mayo pasado dirigido a los participantes del Congreso realizado en Letrán con ocasión del 40° Aniversario de la Humanae Vitae".
"Por lo demás, es evidente que no se trata de un artículo que expresa una posición teológica o moral, sino de una propaganda pagada a favor del uso de los anticonceptivos. Vale la pena preguntarse quién la ha pagado y por qué".

domingo, 3 de agosto de 2008

A 40 AÑOS DE LA PUBLICACIÓN DE LA ENCÍCLICA HUMANAE VITAE

Hace 40 años, el 25 de julio de 1968, Pablo VI firmaba la Humanae vitae, la encíclica que rechazaba la contracepción con métodos artificiales e iba contra el hedonismo y las políticas de planificación familiar, a menudo impuestas a países pobres por los más ricos.
“Aquel texto -señala un editorial publicado con fecha de hoy por el Osservatore Romano- levantó una oposición sin precedentes en el interior de la misma Iglesia católica”. “Raramente un texto de la historia reciente del Magisterio -escribió en 1995 el cardenal Ratzinger- se ha convertido en signo de contradicción como esta encíclica, que Pablo VI escribió a partir de una decisión tras múltiples sufrimientos”. Para explicar el disenso y las reacciones polémicas intervinieron muchos factores, del clima cultural de la época a los enormes intereses económicos implicados. A pesar de ello el Papa Montini no cambió su posición. Las decisiones tomadas entonces, en coherencia con el Concilio Vaticano II, confirmaban el principio del respeto de las leyes de la naturaleza y el de una paternidad consciente y éticamente responsable. En su discurso en la fiesta de los Santos Pedro y Pablo, explícitamente presentado como un balance del pontificado, el Papa Montini citó las encíclicas Populorum Progressio y Humanae Viatae “como expresiones de aquella vida humana que definió como elemento imprescindible al servicio de la verdad de la fe”. El documento papal es coherente con las importantes novedades conciliares sobre el concepto de matrimonio, pero a pesar de ello no quedó exento de polémica. Hoy frente a los inquietantes desarrollos de la ingeniería genética, la Humane Vitae es lúcida y profética cuando declara que; “si no se quiere exponer al arbitrio de los hombres la misión de generar la vida, se deben reconocer necesariamente los límites infranqueables a la posibilidad de dominio del hombre sobre el propio cuerpo y sobre sus funciones, límites que a ningún hombre le es lícito infringir”. En ocasión del 40 aniversario de la “Humanae vitae” también esta mañana ha sido publicada como inserción publicitaria en el Corriere della Sera una carta abierta al Papa que ataca radicalmente la encíclica de Pablo VI. En su defensa, el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede ha escrito una nota en la que sale al paso de los grupos contestatarios que firman la invectiva, conocidos ya por sus posiciones contra el magisterio de la Iglesia, y que no se limitan al tema de la moral conyugal, sino que tocan otros argumentos como la ordenación femenina. La acusación más dura, escribe el padre Federico Lombardi, se refiere a la que ve la posición católica como causa principal de la difusión del SIDA. Una acusación manifiestamente infundada, ya que la difusión de este virus nada tiene que ver con las confesiones religiosas de las poblaciones, ni con el influjo de las jerarquías eclesiásticas. Por otra parte, las políticas iluminadas de respuesta al SIDA, fundadas principalmente con el uso del preservativo, dice el padre Lombardi, han fracasado rotundamente. La respuesta al SIDA requiere otro tipo de intervenciones más profundas y articuladas en las que la Iglesia está activa en muchos frentes. Pero sobre todo, explica el director de la Oficina del prensa de la Santa Sede, la carta no toca la verdadera cuestión central de la Humanae vitae, es decir, el nexo entre relación humana y espiritual entre cónyuges, el ejercicio de la sexualidad como su expresión y su fecundidad. Además, en toda la carta no aparece nunca la palabra “amor”, hace notar el padre Lombardi, que invita a los firmantes del artículo a releerse el discurso del Papa del pasado 10 de mayo con motivo del congreso convocado en el 40 aniversario de la encíclica, para entender el significado de la Humanae vitae y su valor profético.
En "L'Osservatore Romano" del 6 de septiembre de 1968, Jean Guitton definió la encíclica ferme mais non fermée (firme pero no cerrada), pues muestra que la "senda estrecha" del Evangelio es "la senda abierta hacia el futuro".
El cardenal jesuita Jean Daniélou, por su parte subrayaba que el documento "nos ha hecho sentir el carácter sacro del amor humano" expresando una "revuelta contra la tecnocracia".
El director de "L'Osservatore Romano" define la Humanae Vitae como un "auténtico signo de contradicción", subrayando que "no se recuerda con gusto" "por su enseñanza exigente y contra corriente" y porque "no es útil al juego corriente que pone a los papas el uno contra el otro, método quizá útil desde el punto de vista historiográfico para delinear obvias diversidades, pero que hay que rechazar cuando es usado instrumentalmente, como sucede continuamente sobre todo en el panorama mediático".
Apoyaron a Pablo VI el cardenal Karol Wojtyla, "el arzobispo de Cracovia que había tenido un papel importante en la comisión ampliada y que habría luego innovado mucho con su magisterio pontificio sobre el cuerpo y la sexualidad", y Joseph Ratzinger, "otro purpurado creado por él".
Este aspecto, concluye Vian, muestra "la vital continuidad de la propuesta cristiana también sobre el problema del control de nacimientos", que el 23 de junio el Papa definía "extremadamente grave" porque "toca los sentimientos y los intereses más cercanos a la experiencia del hombre y de la mujer".

lunes, 28 de julio de 2008

LAS INESPERADAS APLICACIONES DE LA "HUMANAE VITAE", 40 AÑOS DESPÚES

Entrevista con Thomas Hilgers, pionero de las tecnologías naturales procreadoras
ROMA, domingo, 27 julio 2008 (ZENIT.org).- Cerca de un 1% de las mujeres de Estados Unidos han oído hablar de los métodos naturales de planificación familiar y tratamiento de fertilidad. Ahora bien, el cofundador de Natural Procreative Technologies (NaPro) cree que este número podría aumentar exponencialmente en los próximos 40 años.
El doctor Thomas Hilgers, cofundador del Instituto Pablo VI, de Omaha, Nebraska, ha desarrollado el Creighton Model Fertility Care System y es autor de "The Medical and Surgical Applications of NaProTechnology" (Aplicaciones médicas y de cirugía de NaProTechnology).
Con ocasión del cuadragésimo aniversario de la publicación de la encíclica "Humanae Vitae", el 25 de julio de 1968, la Academia Americana de Profesionales de Fertilidad tuvo sus encuentro anual el mes pasado en Roma.
En esta entrevista con Zenit, Hilgers habla de los próximos 40 años de la "Humanae Vitae".
La primera parte de esta entrevista apareció el viernes, 25 de julio.
--¿Qué visión tiene de los próximos 40 años y qué papel puede desempeñar el Espíritu Santo en el futuro del Modelo Creighton FertilityCare y de la Naprotecnología?
--Hilgers: Es una pregunta interesante. Me he preguntado y creo en la presencia del Espíritu Santo en la habitación del Papa Pablo VI.
En nuestra conferencia en Roma, el cardenal Giovanni Battista Re fue quien pronunció la alocución clave. El cardenal Re trabajó durante seis años en la Secretaría de Estado del Vaticano durante el pontificado de Pablo VI.
El cardenal Re no citó la "Humanae Vitae" sino un discurso que dio el Papa Pablo VI unos días o semanas después de la encíclica. El cardenal recordaba la afirmación del Pontífice de que había "puesto su confianza en el Espíritu Santo de forma que pudiera ser una voz para la verdad".
Cuando consideras esto, es algo verdaderamente para recordar. De alguna forma esto es así porque él estaba sólo en aquel momento. Había personas que le apoyaban, supongo, en el Vaticano, pero tenía a todo el mundo en contra. Y es la situación perfecta para que el Espíritu Santo trabaje.
No sé con exactitud cómo será el futuro de este trabajo del Espíritu Santo. Creo que el mismo sistema del Modelo Creighton y la Naprotecnología tienen un papel que desempeñar en el futuro y tenemos que seguir trabajando para hacer más disponibles los servicios FertilityCare y que más gente los conozca.
Piense sólo en los Estados Unidos. Probablemente el 99% de las mujeres jamás han oído hablar de esto. Hay un gran vacío para llegar a la gente. Así, mucho de nuestro trabajo en los próximos 10 años en el Instituto Pablo VI será encontrar formas de llegar a grupos de mujeres y hombres.
Sólo en Estados Unidos tenemos cerca de 200 centros de FertilityCare. Necesitamos entre 3.000 a 4.000. Esto puede darle una una idea de hacia dónde vamos. Va a llevar tiempo conseguirlo, pero tenemos muchos de los componentes de la estructura reunidos.
De muchas formas se ha realizado un buen trabajo. Incluso el desarrollo de la Academia Americana de Profesionales de FertilityCare ha sido parte de un desarrollo general del sistema del Modelo Creighton. Se fundó en 1981 porque no había ninguna organización que respondiera a las demandas profesionales de estos nuevos maestros del Modelo Creighton, y ahora los médicos se van acercando.
Se ha hecho todo este trabajo fundacional y ahora es necesario que se alimente, crezca y desarrolle. Habrá avances. Una de las cosas que me gustaría ver es una cura para la infertilidad. La Naprotecnología esperanzas de lograrlo.
Los profesionales de la corriente dominante en obstetricia y ginecología, la fecundación in vitro, están mostrando que no tiene un futuro. Ellos se han ocupado menos de lo que va mal en la fertilidad de la pareja, por lo que no están interesados en las causas subyacentes. Pero nosotros sí estamos interesados.
Creo que si podemos progresar con unos pocos pasos importantes, dejando atrás los programas in vitro, los podremos dejar fuera del negocio. Y me gustaría ver que esto ocurre. Se han hecho cosas horribles con las mujeres, con los médicos y con la misma profesión.
En cuanto al negocio del control de nacimientos, no creo que podamos sacarlo del mercado. Todo lo que podemos esperar es competir con él. Y tenemos cosas verdaderamente buenas que proponer. Pero es como una pared en blanco. No convencen a la industria del control de la natalidad. A nivel individual puedes convencer a la gente. El mundo de Margaret Sanger tiene una filosofía opuesta en 180 grados a lo que estamos haciendo y de lo que habla la Iglesia.
El Papa Juan Pablo II dijo, en términos bastante directos, que la diferencia entre el método natural y el anticonceptivo está en puntos de vista sobre la persona humana irreconciliables. Por eso, en última instancia, el debate está en eso. Y es ahí donde verdaderamente está el debate sobre el aborto. Las sentencias del Tribunal Supremo de que el niño en el vientre materno no es una persona son como las que se dictaron durante 150 años con las personas de color. Sabemos que esto no puede funcionar. El aborto es otra cosa que hay que eliminar.
--¿Podrá cambiarse la visión sobre la anticoncepción artificial?
--Hilgers: No soy de ninguna forma favorable a la anticoncepción, pero la anticoncepción se resiste a luchar. Yo establecería de modo más rápido y competitivo nuestros programas, porque creo que puedes cambiar totalmente lo que piensa una nación si logras que un número considerable de personas piensen lo mismo sobre esta clase de temas.
Es algo parecido a vacunar. No tienes que inmunizar al 100% de la gente para eliminar una enfermedad. Si logras que el 30%, o el 40%, o el 50% de los norteamericanos, o del mundo, usen el método natural, verás un gran cambio de actitud con respecto a cómo se toman hoy las decisiones.
--¿Nos anticipa que algún día Pablo VI será canonizado?
--Hilgers: Creo que ya es santo. Creo que debería considerársele para la beatificación, la santidad y la canonización. En el momento en que fue elegido, Pablo VI fue considerado un liberal. Era el arzobispo de Milán, Italia, y había trabajado vigorosamente en apoyo de la gente necesitada de la zona. Tenía la reputación de que si trabajas con los pobres, eres un liberal. Ahora sabemos que eso no es necesariamente verdad.
Él tomo una decisión sobre la "Humanae Vitae" y la dejó en manos del Espíritu Santo. Esto es algo verdaderamente notable. Todo lo que necesitamos de él para que sea santo es comprender el momento en que tomó la decisión de escribir la "Humanae Vitae". La publicación de "Humanae Vitae" fue durísimo. Haber tomado esta decisión, es de verdad un milagro. Este milagro en sí es suficiente para canonizarle. Era una persona muy, muy santa y tomó probablemente una de las decisiones más duras, sino la más, del siglo XX. Pero era la correcta. Espero que tenga lugar su canonización.
Por Robert Conkling, traducción del original inglés realizada por Justo Amado

sábado, 26 de julio de 2008

PUBLICIDAD PAGADA CONTRA LA "HUMANAE VITAE" OLVIDA LA PALABRA "AMOR"

El padre Lombardi responde a una publicidad publicada por “Il corriere della sera”
CIUDAD DEL VATICANO, viernes, 25 julio 2008 (ZENIT.org).- Los críticos de la Humanae vitae acusan falsamente a la Iglesia católica de difundir el sida y olvidan el punto central de la encíclica de Pablo VI, el amor entre el hombre y la mujer, explica el portavoz vaticano.
El padre Federico Lombardi, S.I., director de la Oficina de Información de la Santa Sede, ha respondido a la publicación este viernes de una "Carta abierta al Papa" aparecida en forma de publicidad pagada en "Il corriere della sera",el periódico de mayor tirada de Italia.
Está firmada por un cartel de asociaciones, "Catholics for choice", que ataca radicalmente el documento papal en el día en el que se cumplen los cuarenta años de su publicación.
"Ante todo --explica el padre Lombardi en una nota--, los signatarios son un cierto número de grupos muy conocidos por sus posiciones de contestación, que no se limitan sólo a la enseñanza moral conyugal, sino que afectan a otros muchos argumentos (por ejemplo, la ordenación de las mujeres) y, por tanto, se encuentran desde hace tiempo en antítesis con el magisterio de la Iglesia". "Por tanto, no hay nada nuevo --constata--. Además, el número de grupos nombrados no debe impresionar, pues con frecuencia se trata de las diferentes secciones nacionales del mismo grupo, y varios grupos son muy poco significativos".
"Además --explica el portavoz--, la acusación más dura, es decir, el hecho de que la posición católica sea la causa de la difusión del sida, y por tanto del dolor y de la muerte, obstaculizando políticas iluminadas de salud pública, carece claramente de fundamento".
"La difusión del sida es totalmente independiente de la confesión religiosa de las poblaciones y de la influencia de las jerarquías eclesiásticas --aclara--. Además, las políticas de respuesta al sida, fundadas principalmente en la difusión de los preservativos han fracasado vistosamente. La respuesta al sida exige intervenciones mucho más profundas y articuladas, en las que la Iglesia está comprometida en muchos frentes".
Ahora bien, según el padre Lombardi, el mayor error de la carta consiste en descuidar el corazón de la Humanae vitae, "es decir, el lazo entre la relación humana y espiritual entre los cónyuges, el ejercicio de la sexualidad como su expresión y su fecundidad".
"En toda la carta, la palabra 'amor' no aparece nunca. Parece como si esto no les interesara para nada a los grupos signatarios. Para ellos, parece que la esperanza de las parejas y del mundo está únicamente en la anticoncepción. Para comprender el significado de la encíclica y su valor 'profético' sería bueno volver a leer el discurso del Papa del 10 de mayo pasado a los participantes en el congreso celebrado en Letrán precisamente sobre el cuadragésimo aniversario de la Humanae vitae" (Cf. La profecía de la «Humanae Vitae», según Benedicto XVI).
"De hecho, es evidente que no se trata de un artículo que exprese una posición teológica o moral, sino de propaganda de pago a favor del uso de los anticonceptivos. Surge la pregunta, ¿quién la ha pagado y por qué?", concluye el sacerdote.

martes, 22 de julio de 2008

CLÉRIGOS CATÓLICOS DE EE.UU ALIENTAN DIFUSIÓN Y DEFENSA DE LA HUMANAE VITAE

BALTIMORE, 21 Jul. 08 / 06:12 pm (ACI).- La Confraternidad de Clérigos Católicos de Estados Unidos (CCC) se reunió en su 33 asamblea anual y alentó en la misma a los diáconos, sacerdotes y obispos a defender y promover la encíclica Humanae Vitae de Pablo VI en donde se recuerda la sacralidad de toda vida humana desde la concepción hasta la muerte natural.

Según informa Christian Newswire, la organización conformada por 600 personas entre sacerdotes y diáconos, también exhortó a apoyar a los obispos que nieguen la comunión a políticos católicos que avalan el aborto.

En la asamblea anual realizada en Baltimore, también participaron la Dra Janet Smith, el P. Thomas Euteneuer, Presidente de Vida Humana Internacional y el Sr. Thomas McKenna. En esta cita se renovó la adhesión a la verdad de la defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural, recordando además que es inmoral separar la dimensión unitiva y procreativa de las relaciones conyugales.